viernes. 01.03.2024

La Asamblea Nacional francesa ha aprobado este lunes por unanimidad un proyecto de ley para prohibir la venta y fabricación de cigarrillos electrónicos desechables, un producto con altas dosis de nicotina que triunfa especialmente entre los jóvenes.

Impulsado por Francesca Pasquini, del partido ecologista, y Michel Lauzzana, del macronista Renaissance, el proyecto de ley ha sido acogido favorablemente por todos los grupos políticos y aprobado por los 104 diputados presentes.

La medida deberá pasar al Senado y obtener también la aprobación de la Comisión Europea, en un trámite que el Gobierno galo espera ver concluido a finales del próximo verano.

"Hace unos 30 años, todavía se podía fumar en lugares públicos o en trenes y aviones, pero nuestra sociedad se encamina cada vez más a limitar el consumo de tabaco, incluso en espacios públicos, y lo que queremos hacer con este anteproyecto de ley es evitar que los jóvenes se conviertan en consumidores de tabaco o nicotina", ha defendido Pasquini, que también ha lamentado que "su precio es irrisorio, los sabores afrutados y dulces son atractivos, y la discreción del dispositivo hace que pasen desapercibidos para los padres".

Estos cigarrillos no recargables ofrecen un cierto número de caladas con un nivel de nicotina de entre 0 y 20 mg/ml, lo que "allana el camino a una fuerte dependencia", sobre todo entre los menores, ha indicado por su parte el ministro de Sanidad, Aurélien Rousseau.

Los diputados de todos los grupos de la Asamblea han celebrado la iniciativa. "Son una bomba de relojería para la salud de nuestros conciudadanos", ha argumentado Paul Christophe (Horizons). "Es imperativo que pasemos a la acción", ha corroborado Stéphane Viry (LR).

Por parte del grupo LFI, la diputada Rachel Keke ha pedido "a los políticos que den ejemplo", en un comentario dirigido al primer ministro, a quien se ve a menudo vapeando en el hemiciclo.

Francia aprueba la prohibición de la venta y fabrica de cigarros eléctrónicos