miércoles. 19.06.2024

Actualmente están abiertos multitud de debates con respecto a la pandemia mundial de la COVID-19. No obstante, uno de los más repetidos se centra en el ámbito educativo: en la reapertura de los colegios de manera segura. Según datos, actualizados el 3 de agosto, que aporta la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, más conocida como UNESCO, más de 1.000 millones de alumnos y alumnas, a nivel mundial, residen en Estados en los que los centros educativos se encuentran todavía cerrados.

Solo algunos países son los afortunados de tener abiertas sus escuelas. En otros, como España, este jueves se celebra una reunión entre los ministerios de Educación y Sanidad, y las comunidades autónomas para hablar sobre la reapertura de los centros educativos. El director del Departamento de Emergencias Sanitarias de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Mike Ryan, señala que "lo más importante para volver al colegio es que la enfermedad se reduzca en la comunidad. Si la transmisión es baja en la comunidad, si la vigilancia epidemiológica, el rastreo de contactos y la sanidad son buenos, entonces las escuelas pueden reabrir". También ha agregado que "la vuelta al colegio en contextos de transmisión intensa en la comunidad es muy difícil". 

En el siguiente vídeo se puede ver al Mike Ryan en una entrevista hablando sobre el tema:

A pesar de la incertidumbre que hay sobre la vuelta a las clases, la mayor parte de los países de Europa se preparan para comenzar el nuevo curso escolar. Uno de esos países es España, que es el país europeo con más número de contagios por millón de habitantes en los últimos 14 días.

Sin embargo, otros países como Dinamarca no están en la misma situación que España. De hecho, el país danés se convirtió en el primero de Europa en reabrir, de forma gradual, los centros de educación y se llevó a cabo desde el 15 de abril. El doctor del Instituto de Serología del país, Peter Andersen, asegura que "no se pueden ver efectos negativos en la reapertura", según los datos oficiales que se recogieron durante las primeras cinco semanas de reapertura.

La cifra de contagios entre la población danesa que se encuentra entre los 0 y 19 años descendió a partir de finales del mes de abril, aunque atravesó un repunte pequeño pocos días después de reabrir los centros. Estos datos aparecen en el estudio que se realizó a finales del mes de mayo.

El Parlamento danés fue el encargado de aprobar la reapertura de los centros educativos y también se encargó de instaurar las medidas de seguridad sanitarias obligatorias con el fin de evitar la propagación de la COVID-19. Crearon lo que denominan "microgrupos", aunque también se les califica "burbujas protectoras". Se han establecido también diferentes horarios para la comida, entradas escalonadas o zonas divididas en el patio para jugar o realizar cualquier deporte. Las mesas se encuentran separadas y no se permite a los padres el acceso a los centros. El lavado de manos es obligatorio y debe realizarse cada dos horas; sin embargo, no es obligatorio que el alumnado utilice una mascarilla.

Reapertura de los centros educativos en el mundo: el éxito de Dinamarca