miércoles. 22.05.2024

La Comisión Europea ha señalado este miércoles mejoras de España en cuestiones de empleo, temporalidad del trabajo y lucha contra la pobreza, aunque avisa de que los ciudadanos no han recuperado ingresos previos a la pandemia y se enfrenta a retos como hacer frente a la exclusión social y el acceso a la vivienda.

En su informe sobre la convergencia social en la Unión Europea, Bruselas apunta que España sigue enfrentándose a retos relacionados a la tasa de empleo que, a pesar de las mejoras que vincula a la reforma laboral de 2021, apunta a que "sigue siendo relativamente baja" y "acompañada de elevadas tasas de desempleo y de desempleo de larga duración".

Los jóvenes, las mujeres de más edad y las personas con cualificaciones medias se enfrentan a mayores obstáculos para integrarse en el mercado laboral, subraya el informe que apunta que el número de jóvenes que ni estudia ni trabaja sigue siendo superior a la media de la UE, pese a que ha disminuido en los últimos años.

En este sentido, el Ejecutivo comunitario subraya en su análisis que la renta familiar bruta disponible aún no ha recuperado el nivel anterior a la crisis provocada por la pandemia de coronavirus, pese a mejoras recientes en los salarios reales y las desigualdades de renta.

Sobre los salarios, los nominales aumentaron en un 4,1% en 2022 pero los salarios reales disminuyeron un 3,6% debido a la elevada inflación, por lo que la renta familiar bruta disponible per cápita cayó por debajo del nivel de 2018 y lejos de la media de los 27. Para los datos de 2023, Bruselas prevé una evolución positiva de los salarios reales en 2023 con un aumento previsto del 0,5%.

POBREZA Y ACCESO A LA VIVIENDA

El informe subraya además que España sigue teniendo como reto la lucha contra la pobreza y el riesgo de exclusión social y aunque la tasa AROPE que mide el riesgo de pobreza se ha reducido en 1,8 puntos en 2022, sigue siendo elevada, en 26%, por encima de la media europea del 21,6%. España registró un leve aumento, al 26,5% en 2023 en esta tasa y se aleja desde 2015 de la convergencia con la media de la UE.

En cuanto a pobreza infantil, el informe indica que sigue siendo especialmente elevada en España. Tras un aumento entre 2018 y 2021, la tasa AROPE en la infancia disminuyó 0,8 puntos porcentuales en 2022, pero siguió siendo una de las más altas de la Unión, con un 32,2%, y volvió a subir en 2023.

Bruselas también señala la vivienda como un problema par ala integración social de grupos desfavorecidos. En 2022, el 9,2% de los hogares dedicó más del 40% de sus ingresos al coste de vivienda, frente al 8,7% en la UE.

Además, apunta que el aumento del precio de la vivienda impide a los grupos vulnerables como jóvenes o personas en riesgo de pobreza acceder a una vivienda adecuada, generando importantes barreras sociales. En este sentido, apunta al escaso parque de vivienda pública en España, del 2,5% frente al 9,3% en el resto de la Unión.

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