domingo. 25.09.2022

El acoso escolar, principal causa de suicidio entre niños y adolescentes

La Línea 024 o el Teléfono de la Esperanza evitan que se lleven a cabo un alto número de suicidios
Imagen del informe sobre el acoso escolar de Fundación Mutua Madrileña y Fundación ANAR
Imagen del informe sobre el acoso escolar de Fundación Mutua Madrileña y Fundación ANAR

El suicidio es la primera causa de muerte no natural en España, según la Organización Mundial de la Salud. Durante el año 2020, 3.940 personas se quitaron la vida en nuestro país, aproximadamente 11 personas al día. El suicidio es un grave problema de salud que afecta a toda la sociedad y que continua considerándose un tema tabú en muchos ámbitos. Con motivo del Día Mundial para la prevención del suicidio, los expertos del programa RECURRA-GINSO han querido reflexionar sobre las conductas suicidas en adolescentes y explicar la labor que tienen los especialistas y el entorno de los menores a la hora de identificarlas y prevenirlas. 

Según afirman los expertos de RECURRA-GINSO, el acoso escolar es la principal causa de suicidio entre la población infanto juvenil. En la actualidad, el bullying se origina en el entorno escolar y se traslada al hogar del menor afectado a través de las redes sociales. En muchas ocasiones, los menores que son acosados por compañeros no saben cómo comunicar el problema o externalizar el sufrimiento que están sintiendo y esto les puede conducir a un trastorno depresivo que puede arraigar en pensamientos suicidas. “Los menores que piensan en quitarse la vida no lo hacen porque no quieran vivir o tener un futuro, tienen estos pensamientos porque no saben cómo gestionar y afrontar el sufrimiento. En la mayoría de casos, el suicidio viene de la mano de la depresión que a su vez proviene de la desesperanza y de la falta de herramientas para afrontar una situación complicada. Es necesario tener claro que el suicidio es evitable y que las personas en riesgo emiten llamadas de angustia antes de cometer el acto”, asegura Javier Urra, director clínico de RECURRA-GINSO.

Desde el pasado 10 de mayo el Ministerio de Sanidad puso en marcha el teléfono 024 contra el suicidio, este servicio junto con el Teléfono de la Esperanza o la Asociación La Barandilla ayudan a evitar que muchas personas cometan el acto suicida y reconsideren su situación

Claves para la identificación temprana

La escucha y el apoyo del entorno más cercano a los menores es fundamental para identificar y tratar el riesgo a tiempo. “A pesar de que los jóvenes con pensamientos suicidas actúan de manera más imprevisible que los adultos en la misma situación, la mayoría exteriorizan de manera verbal o conductual la intención de acabar con su vida. Frases como “algún día me iré de aquí” o “la vida no tiene sentido” pueden ser un síntoma de que el menor está en riesgo. Asimismo, alteración en las conductas como dejar de salir con amigos, ideas tanáticas o cambios de humor acompañados de tristeza o timidez extrema, son otros indicios que pueden alertar a los padres. No obstante y al contrario de lo que se suele pensar, normalmente las autolesiones no son un signo de que el menor esté en riesgo de suicidio. La escucha y la comunicación con los hijos, así como la ayuda de especialistas, pueden ayudar a que los padres identifiquen la situación a tiempo y se prevenga el acto”, explica Javier Urra. 

Los jóvenes con ideas suicidas que reciben proximidad, seguridad y afecto por parte de su entorno, así como tratamiento de un buen profesional consiguen superar el riesgo de suicidio y rehacer su vida. “En RECURRA GINSO hemos tratado diferentes casos de jóvenes que querían acabar con su vida. En la mayoría de ellos, intentamos acompañar la terapia con actividades que permitan al joven realizarse y enfocarse en un objetivo de vida que normalmente implica a terceras personas. De esta manera, el joven se compromete con su meta y se desliga del sufrimiento interno que padece, sintiéndose útil por ayudar a los demás”, añade Javier Urra. 

Desde RECURRA GINSO aseguran que una adecuada intervención por parte de especialistas y el apoyo y acompañamiento de los familiares durante el proceso reducen significativamente el riesgo de suicidio en adolescentes. 

--

Sobre GINSO, Asociación para la Gestión de la Integración Social 

La Asociación GINSO nace en 2001 con el objetivo de promover e impulsar la integración social creando oportunidades para menores y jóvenes. En este tiempo, la asociación ha atendido a más de 11.000 jóvenes en sus centros de internamiento de Menores Infractores y centros de medio abierto y de día, con el apoyo de un equipo especializado de más de 800 profesionales, convirtiéndolo en un referente a nivel nacional que colabora de forma habitual con distintas Administraciones Públicas. Desarrollamos programas innovadores de prevención e intervención desde la actividad de investigación y desarrollo de estudios, para ejercer una labor social de manera responsable y teniendo como primer criterio de actuación “el interés superior del menor”. Nuestra prioridad es promover sociedades seguras, inclusivas y en igualdad de oportunidades.

Gestionamos en distintas Comunidades Autónomas recursos destinados al proceso de reeducación e inserción social y laboral, atendiendo de forma integral todas las necesidades a nivel formativo, asistencial, ocupacional y de ocio. Damos apoyo y respuesta a las familias en conflicto con sus hijos e hijas adolescentes a través de nuestro programa especializado en violencia filio-parental: atención ambulatoria y residencial. Además, trabajamos la prevención en el ámbito educativo fomentando en los centros escolares el respeto, la empatía y la aceptación propia y la del otro.

El acoso escolar, principal causa de suicidio entre niños y adolescentes
Comentarios