miércoles. 22.05.2024

40 estudiantes europeos en un programa para intercambiar prácticas sostenibles

·         El proyecto forma parte del programa Erasmus BIP que promueve el trabajo colaborativo en equipos internacionales, combinando periodos de actividad online y presencial en el país organizador. 

40 estudiantes europeos participan en un programa para el intercambio de ideas y prácticas sostenibles liderado por el Instituto de Desarrollo de la Universidad Loyola.​
40 estudiantes europeos participan en un programa para el intercambio de ideas y prácticas sostenibles liderado por el Instituto de Desarrollo de la Universidad Loyola.​

Un total de 40 estudiantes de grado, procedentes de la Universidad de Pavia (Italia), Instituto Politécnico de Viana do Castelo (Portugal), Universidad de Trento (Italia) de la Universidad de Erfut (Alemania) así como de la universidad Loyola participan en un programa liderado por la Fundación ETEA, Instituto de Desarrollo de la Universidad Loyola con el objetivo de intercambiar ideas e iniciativas sostenibles para generar un impacto positivo en el mundo. Esta iniciativa, forma parte del programa Erasmus BIP, y promueve el trabajo colaborativo en equipos, combinando periodos de actividad online y presencial en el país organizador.

El proyecto, coordinado por los profesores Mª Luz Ortega y Lorenzo Estepa, y que ha contado con la colaboración de los profesores Pablo Navazo y Alfonso Sánchez, tiene como principal objetivo visibilizar y elaborar buenas prácticas de desarrollo sostenible mediante la metodología de Investigación Acción Participativa (IAP). En la iniciativa promovida por ETEA - Instituto de Desarrollo como Universidad líder ha contado con la participación de profesorado de la Universidad de Pavia, Instituto Politécnico de Viana do Castelo, Universidad de Trento y de la Universidad de Erfut.

A través de grupos interuniversitarios, los participantes han reflexionado sobre los desafíos de sostenibilidad en su entorno inmediato, compartiendo y proponiendo soluciones innovadoras para abordar el cambio climático y el desarrollo sostenible. 

El programa ha puesto el principal foco en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) 4, 12 y 13 que abordan la educación de calidad, producción y consumo responsables, y acción por el clima, respectivamente. La fase presencial se ha desarrollado en el campus de Córdoba de la Universidad Loyola, donde los estudiantes han tenido la oportunidad de visitar diversas experiencias e iniciativas sostenibles en la región. Así se han realizado múltiples visitas como la del instituto de enseñanza secundaria pionero en las actividades de educación medioambiental IES López Neyra, o el Jardín Botánico de Córdoba para conocer la premiada experiencia "Del cloro a biodiversidad". Ha habido espacio para descubrir actividades productivas sostenibles como las promovidas la cooperativa de Comercio Justo "IDEAS" o la Bodega Robles y también para valorar la importancia de las practicas agroecológicas sostenibles con las visitas a la Fundación Somos Naturaleza en Montilla y a la finca la Fresnadilla.

Para Mª Luz Ortega, codirectora del programa "la riqueza de este programa radica no sólo en que el alumnado procede de distintos países sino también de diferentes grados, esta combinación de interculturalidad junto con interdisciplinariedad ha permitido que cada uno pusiera lo mejor de sí para que esta experiencia educativa fuera realmente transformadora". Y así, lo expresaba una de las participantes Rania El Ghalbzouri "Ha sido una oportunidad increíble para pensar en grande mientras actuaba localmente. El BIP nos mostró el valor de incorporar diversas perspectivas y conocimientos para crear soluciones impactantes. Iniciativas como estas son esenciales para fomentar una mentalidad sostenible e impulsar un cambio positivo en nuestras comunidades."

Este viernes, ya de forma remota concluirá el BIP con las presentaciones de iniciativas que van a implementar ya desde sus lugares de origen el alumnado y hacer así posible el "Pensar Globalmente y actuar localmente".

Este proyecto no solo ha conseguido promover la colaboración internacional, sino también impulsar la educación para el desarrollo sostenible, fortaleciendo competencias clave para promover un futuro más sostenible y equitativo.

40 estudiantes europeos en un programa para intercambiar prácticas sostenibles