lunes 30/11/20
Moda sostenible y consumo responsable

La "slow fashion" como nuevo sistema de moda sostenible

El sector textil es altamente contaminante y el Covid 19 abre un nuevo escenario, ante lo que surge la necesidad de adentrarse en una moda menos agresiva para el planeta, la “slow fashion 

Prendas sostenibles en los stands de la Fashion Week Sostenible de Madrid
Prendas sostenibles en los stands de la Fashion Week Sostenible de Madrid

La industria de la moda es la segunda más contaminante del mundo después de la del petróleo, según datos de la ONU. No en vano, más de 900.000 toneladas al año de residos textiles acaban en los vertederos españoles tal y como afirma el presidente de la asociación Ecotextil, Igor González.

 

El imparable cambio climático y la nueva situación por la pandemia del Covid 19 nos introduce en la idea de que el planeta necesita un respiro, un cambio ante la situación que vive la ciudadanía, y nos advierte ante la imposibilidad de seguir llevando un ritmo frenético que es habitual en la industria por la producción masiva y constante.

 

Por ello, llevamos tiempo advirtiendo una mayor presencia de un nuevo tipo de moda más sostenible denominada slow fashion o moda lenta” que surge para combatir o limitar tal despilfarro de recursos a todos los niveles conocida como fast fashion o moda rápida” y remediar el camino hacia unas consecuencias que podrían ser irremediables para la preservación del medio natural.

 

Para la Asociación de Moda Sostenible de Madrid (MSMAD) la moda sostenible propone una forma de hacer moda respetando el medio ambiente y las personas involucradas en la producción y el consumo en cuanto a conservación de recursos naturales, bajo impacto ecológico de los materiales empleados, la reducción del rastro tóxico y la huella de carbono y producción local, entre otras.

 

Gema Gómez, directora y fundadora de Slow Fashion Next, decidió hace ya diez años ayudar a otras personas a descubrir este tipo de moda responsable creando una plataforma de formación y aprendizaje online especializada en acercar a las empresas este concepto de moda sostenible. Para ella, la slow fashion es una manera de vivir la moda con sentido, “es muy absurdo el sistema de moda que hemos creado, tenemos muchísima ropa en el armario y sin embargo seguimos produciendo más y más (…) para que tenga sentido debemos adaptarnos al ritmo que la naturaleza se pueda permitir porque ya hemos sobrepasado todos los límites planetarios.”

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Gema Gómez, experta en moda sostenible habla de la necesidad de “producir al ritmo que la naturaleza se lo pueda permitir” // Fotografía: Sara Garretas Calleja

 

La moda sostenible en las Semanas de la Moda de Madrid

Las Semanas de la Moda más importantes de la capital celebradas a principios de año intentaron concienciar a sus visitantes de la problemática que estos excesos producen en el medio natural e incorporaron entre sus stands productos y prendas textiles respetuosos con el medio natural.

 

Mercedes Benz Fashion Week Madrid (MBFWM) tuvo como objetivo principal en su última edición, la número 71 celebrada en Ifema a la que acudieron un total de 55.150 visitantes, la sostenibilidad tanto en el negocio como en el respeto por el medio ambiente por parte del mundo de la moda así como en el compromiso de la industria por bajar sus índices de polución, tal y como anunciaba ante los medios en rueda de prensa su directora, Nuria de Miguel vistiendo a sus azafatas con sudaderas de la marca sostenible española Ecoalf, a su vez, presentaba la mochila oficial del evento fabricada con plástico reciclado PET.

 

La marca de calzados CallagHan fue una de las presentes en el evento, apuestan desde hace años por la sostenibilidad “mejoramos continuamente nuestros procesos de producción para reducir el consumo de agua, utilizamos energía 100% renovable y hemos creado un proyecto propio, el Bosque CallagHan para compensar nuestras emisiones de CO2”, asegura Natalia Ruiz-Alejos, encargada del stand y del servicio de atención al cliente de la firma.

 

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Azafatas de MBFWM con sudaderas de ECOALF con el lema: “Porque no hay un planeta B” // Fotografía: Sara Garretas Calleja

 

Según informaciones de la Agencia EFE a los medios la Cumbre del Clima COP25 celebrada en Madrid a finales del año pasado concluyó en aumentar la ambición climática para 2020 y cumplir el Acuerdo de París para evitar que la temperatura del planeta suba 1,5 grados en este siglo, además la agenda 2030 con un total de 17 objetivos promovidos por Naciones Unidas de desarrollo sostenible (ODS) entre los que se incluyen la producción y el consumo sostenible, con los que se comprometen a cumplir 193 países, incluidos España, para el año 2030.

 

La moda será entonces una de las industrias que tendrán que adaptarse a este nuevo paradigma, para ello es importante la sensibilización de la población y “Sustainable Fashion Week” quería conseguirlo, su primera edición organizada por The Circular Project, celebrada entre Madrid y Alcorcón la primera semana de febrero fue un encuentro entre marcas y clientes interesados en esta nueva forma de entender la moda.

 

El objetivo principal fue explicar la importancia de incorporar a nuestras vidas hábitos de consumo responsables en lo que se refiere al mundo textil además de enseñar todas las posibilidades para iniciarse así como el intercambio de experiencias similares con varias marcas del sector que emprendieron para construir una marca alejada a las características propias de la tan extendida moda rápida.

Fashion Week Sostenible

 

 

 

 

 

 

 

 

Prendas de máxima calidad y tejidos sostenibles de diferentes marcas y asociaciones de moda se exponen en la primera edición de la Fashion Week Sostenible celebrada en Madrid // Fotografía: Sara Garretas Calleja 

Durante esa misma semana, MOMAD, la feria internacional de la moda y el calzado llegaba a Ifema con una propuesta que incorporaba un espacio y experiencia de moda sostenible con la presencia de diversas marcas que apostaban por invertir en slow fashion y coordinada por la directora de la agencia especializada en comunicación y marketing responsable Polka Press Comunication, Susana Vela.

 

MOMAD

El espacio sostenible de MOMAD refleja el compromiso ecológico con el planeta // Fotografía: Sara Garretas Calleja

 

Los medios también tienen un papel

Los medios de comunicación son capaces de cambiar la opinión pública e influir en decisiones de compra o estilos de vida, por eso juegan un papel fundamental en la sensibilización de la sociedad con respecto a este concepto, Susana Pérez, responsable de comercio en Oxfam Intermon y su nueva marca comprometida con todo lo que predica la slow fashion profundiza en esta labor de promoción que ayuda a las marcas slow a ganar terreno, “esto no es nuevo, esto ya lleva muchos años funcionando pero es cierto que los medios de comunicación nos dan cada vez más publicidad”, al fin y al cabo, se trata de que al consumidor le lleguen ciertos mensajes y que con ellos reflexione para que su decisión final sea una marca sostenible como Veraluna, afirma.

oxfam intermon veraluna

 

 

 

La marca sostenible Veraluna de Oxfam Intermon en la Fashion Week Sostenible // Fotografía: Sara Garretas Calleja

 

Desterrando a la Fast Fashion

Gigantes de la moda como Zara, Mango o H&M contribuyen en el sector con un modelo muy diferente, un modo de consumo de prendas donde el ciclo de vida útil de estas es muy corto y la producción es masiva caracterizada por el bajo coste de la misma. Estas son sus principales premisas, sin embargo, pretenden en la actualidad lavar su imagen hacia la esfera pública mediante el denominado “greenwashing” o “engaño verde” que consiste en identificarse como sostenibles cuando realmente no lo son.

 

Según MSMAD en la mayoría de ocasiones hay una estrategia de marketing detrás que pretende aprovechar el boom de lo ecológico y lo ético. “La popularidad asociada al hecho de ser ecologista aumenta a medida que se hace más importante cambiar el modo en que vivimos, esta voluntad fomenta la aparición de campañas comerciales y gestos vacíos por parte de muchas empresas que están dispuestas a sacar provecho de esta tendencia pero también impulsa los esfuerzos de personas que desean hacer algo importante y real por la sostenibilidad” afirma Sass Brown en su libro EcoFashion: Moda con conciencia ecológica y social.

 

Gema Martínez Navarro, especialista en marketing y comunicación estudiaba en su manual “Marketing de la Moda” las ocho premisas por las que se sustenta la fast fashion: imitación del prêt a porter de lujo visto en pasarela, la producción masiva a precios bajos, la rapidez en los ciclos de tendencias de unas dos o tres semanas, la adaptación al cliente fijándose en lo que la población necesita y su adaptación.

 

Según la autora, el método Just in Time, reduce costes en el proceso de producción de estas empresas manteniendo pequeños stocks, la diversificación de la oferta ofreciendo sus productos a clientes con perfiles muy diferentes les hace llegar a todos los sectores de la población, la localización en multitud de centros comerciales, calles y por internet y un consumo masivo que lleva a la sensación de placer producida por comprar muchas prendas de temporada a precios muy bajos.

 

Estas características que siguen al pie de la letra las empresas de moda lowcost crean a largo plazo una serie de inconvenientes tanto para el planeta como para el consumidor, como la contaminación de ríos, el desperdicio de agua, generación excesiva de residuos, un consumo impulsivo, la vulneración de derechos humanos de muchos trabajadores al no pagarles salarios dignos o sopesar largas jornadas de trabajo, abundantes emisiones de CO2 a la atmósfera y la externalización de costes, entre otras, hacen que se estas hazañas se conviertan entonces en ventajas para las grandes empresas genera una deslealtad y desventaja competitiva enorme para las compañías que intentan jugar limpio en este sector, apunta la directora de Slow Fashion Next.

 

¿Necesidad o una moda que pasará de moda?

La sensibilización y concienciación de los consumidores es esencial para introducirnos en el mundo de la moda lenta, Gema Gómez manifiesta que lo mejor para iniciarse es informarse sobre ello “no estamos haciendo más por una gran falta de formación, educación y conocimiento; estamos continuamente estimulados por campañas agresivas de marketing y no estamos acostumbrados a poner el filtro de la conciencia”, en este sentido, Slow Fashion Next trabaja divulgando el conocimiento sobre este ámbito educando a pequeños emprendedores para consumir y producir de una manera ética en el mundo textil.

 

The Circular Project también abandera un proyecto de tienda de moda sostenible en Madrid para fomentar la moda ecológica, como parte de un todo desde el punto de vista social y económico que promueve “una economía circular cuyos materiales al final de su vida puedan integrarse de nuevo en la naturaleza sin causarle ningún daño, que se reutilicen, reciclen y optimicen”.

 

                            ciclo prendas fuente redress design award 2019El ciclo de vida de una prenda puede tener dos posibles alternativas, el vertedero o el reciclaje para comenzar un nuevo periodo // Fuente: Redress Design Awards 2019

 

Sin embargo, grandes empresas de moda fast fashion como el gigante Inditex se unen a esta corriente poniendo a la venta pequeñas colecciones bajo el nombre “Join Life” con un porcentaje de material reciclado. Susana Pérez opina respecto a esta tendencia, “cualquier pequeño paso que den las grandes marcas, es para alabarlo, lo que tiene que entender el consumidor es que por un pequeño paso no significa que toda la cadena sea sostenible” asimismo, añade “quizá esa prenda aporte un poco más que cualquier otra que esté fabricada en condiciones no dignas, como es la mayoría”, por ello, hay una pequeña tendencia en el mercado que va en esta dirección.

 

Gema Gómez es más dura a la hora de juzgar la iniciativa de estos gigantes del textil ya que como cuenta, su modelo de negocio no es otro que la venta y producción masiva lo cual dificulta la tarea de llegar a ser sostenibles.

 

Otra empresaria de moda ética y responsable es María Cano, fundadora de Canussa, una marca especializada en complementos y calzados realizados con un 50% de materiales reciclados, además de veganos, que aspiran a serlo al 100% en el futuro, las ventas son modestas en este sector y asegura que el gran reto es que el consumidor se conciencie “si este no consume, no hay futuro para la slow fashion, cada vez hay más marcas, más empresarios, más diseñadores… pero si no está dispuesto a pagar el precio que tiene, por todo lo que hay detrás, no tendrá ningún futuro”.

 

Cada marca entiende la sostenibilidad de una manera diferente, para María, concretamente, la clave sería aprender a consumir menos y que lo que se consuma sea de mayor calidad abandonando así el concepto de ropa de “usar y tirar”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Suelas de zapato creadas en Canussa con materiales reciclados se muestran en la Sustainable Fashion Week // Fotografía: Sara Garretas Calleja

 

Para Susana Pérez lo que han hecho es acostumbrarnos a que la ropa tiene un valor que no se identifica con el real ya que si no lo estamos pagando nosotros alguien lo estará pagando y normalmente suelen ser las personas que están detrás de la cadena de producción y después, inmediatamente, el medio ambiente.

 

Según datos conocidos para la realización de este reportaje, el público no está lo suficientemente concienciado, muchas de las personas entrevistadas que acudieron como público en la Sustainable Fashion Week se estaban iniciando, seguían cayendo en las presas de la fast fashion en temporada de rebajas aunque durante el resto del año acudían pocas veces a estas grandes empresas para comprar básicos, además de reciclar prendas de sus familiares o visitaban tiendas vintage.

 

En MOMAD, la sensibilización era menor, un espacio muy grande con solo cuatro de sus stands que montaban su cadena productiva de manera responsable. “El precio es un freno a la hora de consumir este tipo de moda, el público no está lo suficientemente sensibilizado como para pagar esos precios porque el motivo sea la sostenibilidad, entiendo que ese será el camino, pero es difícil que compitan con empresas como Inditex que lanzarán pequeñas colecciones pero su foco será siempre la producción masiva y el público aún caemos en ello” comentaba una empresaria que acudía como público a la feria.

 

La moda sostenible es una necesidad para el planeta y las marcas que apuestan por ello, un pequeño paso para las grandes empresas, que a menudo tienen buenas intenciones y otras veces son simplemente campañas de marketing y un reto complicado para el consumidor medio cuya concienciación no es suficiente sino que en ciertas ocasiones, aunque esta exista, no puede permitirse los elevados precios en motivo de procesos éticos y de calidad que se emplean en la fabricación de las prendas slow por lo que terminan recurriendo a la fast fashion, una vez más.

 

La moda del futuro y el nuevo paradigma del Covid 19

La moda se dirige hacia una nueva dirección, la de la digitalización e innovación, la sostenibilidad y la internacionalización, puntos que han sido claves en la edición número 71 de Mercedes Benz Fashion Week Madrid para la presentación de la colección otoñoinvierno 2020-2021 del pasado enero.

 

Asimismo, la pandemia por el Covid 19 nos lleva a un nuevo escenario en el que durante un confinamiento de casi tres meses el consumidor ha comenzado a comprar online y se muestra más reticente a la acumulación de prendas de ropa que en una situación de crisis nos hemos dado cuenta de la poca importancia que tenían incurriendo así en una concienciación mayor abogando por un consumo más responsable.

 

Las firmas de moda de lujo también adaptan sus pasarelas a la digitalización y apuestan por la slow fashion a la hora de sacar a la venta sus nuevas colecciones, como Gucci que reducirá el patrón de sacar ocho colecciones al año a tan solo dos.

 

Surgen nuevas herramientas digitales entorno a la comunicación de moda para proyectarla más allá de nuestras fronteras y conseguir un concepto globalizado de la Marca España, para ello y para la venta y distribución de moda se hace imprescindible el concepto de e-commerce o comercio electrónico, según la experta Elsa Martínez Caballero en su libro “Marketing de la moda” en el cual entrarían en juego plataformas online como las redes sociales para difundir entre la población las novedades y últimas colecciones a la venta dentro del sector textil.

 

La utilización de nuevos tejidos y la elaboración de prendas con materiales de calidad procedentes de la moda sostenible dan lugar a que las pasarelas de medio mundo incorporen a sus diseños estas premisas que marcarán la moda del futuro, una moda con conciencia que se nutrirá de la tecnología para avanzar y evolucionar.

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