sábado. 02.07.2022

El sector de la construcción comienza la jornada continua el 20 de junio

El Sindicato del Hábitat de CCOO de Córdoba recuerda que el día 20 se inicia la jornada continua en el sector de la construcción que se prolongará hasta el próximo 2 de septiembre. Durante este periodo, la jornada laboral es de 7 horas diarias.
Albañil de la construcción
Fuente: Pixabay
Albañil de la construcción Fuente: Pixabay

El Sindicato del Hábitat de CCOO de Córdoba inicia una campaña informativa sobre la jornada continua en el sector de la construcción y los efectos del calor sobre la salud con el objetivo de tratar de prevenir accidentes laborales por estrés térmico.

El secretario General del Sindicato del Hábitat de CCOO de Córdoba, Antonio Salazar, recuerda que la jornada continua en el sector de la construcción dará comienzo el próximo día 20 de junio y se extenderá hasta el próximo 2 de septiembre. Durante este periodo, la jornada será de 7 horas diarias, no pudiendo concluir más allá de las 15.00 horas.

Salazar aclara que “la jornada es de 7 horas pero el salario se mantiene como si fueran 8 horas”. “Nos hemos encontrado con algunos casos en los que la empresa inicia el trabajo a las 07.00 horas y lo concluye a las 15.00 horas, incumpliendo el convenio, que establece 7 horas de trabajo. Es decir, si se comienza la jornada a las 07.00 horas se debe concluir a las 14.00 horas”, puntualiza el responsable sindical quien recalca que “si se trabajan 8 horas diarias se supera el cómputo total de horas establecidas en el convenio para la jornada laboral anual”. 

CCOO se pone a disposición de los trabajadores y trabajadoras para resolver cualquier duda sobre la jornada continua en el teléfono 957221377.

Desde CCOO se insiste en que la existencia de calor en el ambiente laboral constituye frecuentemente una fuente de incomodidad, molestias, bajo rendimiento y, en ocasiones, riesgos para la salud. Las consecuencias de las altas temperaturas pueden abarcar desde un simple dolor de cabeza a la aparición de debilidad, fatiga, calambres musculares, náuseas, abundante sudoración, confusión, etc., siendo la consecuencia más extrema el conocido como golpe de calor.

“Los trabajos que se realizan en el exterior principalmente en verano pueden suponer una situación de riesgo importante para las personas trabajadoras con consecuencias graves o muy graves e incluso mortales debido a las altas temperaturas que se soportan durante la ejecución de las tareas”, hace hincapié el responsable sindical quien explica que “estos riesgos se originan al trabajar en condiciones calurosas y se deben a una acumulación excesiva de calor en el cuerpo ya sea debido a las condiciones ambientales, al trabajo físico realizado o incluso a los equipos de protección individual”.

Cabe recordar que los trastornos más importantes por calor son el síncope, que se produce al estar mucho tiempo de pie inmóvil en sitios calurosos cuando no llega suficiente sangre al cerebro; el agotamiento por calor, que puede comenzar de manera repentina o con la realización de un trabajo continuado sin descanso y sin reponer el agua y las sales perdidas por la sudoración, o el golpe de calor, que es aumento brusco y sostenido de la temperatura interna corporal por encima de los 40 grados ya sea por simple exposición o por la realización de ejercicios extenuantes. Los síntomas del golpe de calor son alteraciones del sistema nervioso central, delirio, convulsiones, alteraciones sutiles del comportamiento, etc. y si no se toman las medidas oportunas puede causar la muerte. De hecho, la mortalidad puede ser incluso superior al 70% de los casos generalmente por situaciones de fallo multiorgánico. 

Por ello, CCOO insiste en que en épocas de calor se debe disponer de medidas preventivas específicas para cuando se prevean unas temperaturas elevadas. Entre dichas medidas se pueden mencionar algunas como planificar las tareas para evitar trabajar en las horas de máximas temperaturas; los trabajos de mayor esfuerzo se realizarán en las horas de menor calor y en el caso de realización de tareas necesarias se establecerán rotaciones entre las personas trabajadoras, etcétera. También se debe permitir realizar descansos según aumenta la temperatura (frecuencia y duración); evitar los trabajos en solitario cuando se produzcan condiciones adversas; disponer de espacios sombreados con suficiente agua fresca; promover la aclimatación al calor en función del esfuerzo físico a realizar; dar información y formación sobre los riesgos por estrés térmico así como los efectos y medidas preventivas a adoptar y realizar una vigilancia específica de la salud dirigida a identificar problemas de hipertensión arterial, cardíacos, respiratorios, diabetes o tiroides, personas que toman antidepresivos, tranquilizantes o diuréticos como colectivo con mayor riesgo de padecer trastornos derivados de la exposición al calor.

El sector de la construcción comienza la jornada continua el 20 de junio
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