miércoles. 29.06.2022

Hay una amplia gama de unidades de iluminación. Desde lo más tradicional hasta lo más innovador, que aporta una iluminación más eficiente y sostenible. Sin embargo, todos comparten la misma tarea: iluminar el exterior y el interior. El exterior servirá para iluminar el carril de circulación y el interior para alertar al resto de usuarios.

Estas son las luces diseñadas para iluminar el camino del conductor:

  • Cruzar o cortar.
  • Desde Carretera o Larga.
  • Luz intermitente.
  • Faros antiniebla.

Y las luces para avisar a los demás usuarios de la vía son estas:

  • Posición.
  • Esporádico.
  • frenado.
  • El revés.

Dependiendo del clima, se debe usar algún tipo de luz. En caso de iluminación incorrecta o problemas de visión, la lámpara debe ser reemplazada. Para saber qué tipo de bombilla tiene un vehículo, se debe consultar el libro del fabricante.

Imagen tomada del sitio web recambioscoche.es

Tipos de lámpara

Para elegir las lámparas que mejor se adaptan a nuestro coche, debemos tener en cuenta las prestaciones de cada una. Existen diferentes tipos de bombillas para los faros de los coches, por lo que también podrías preguntarte “qué luces tiene mi coche” en este sentido. Y ya está, según el tipo de vehículo y sus características se elegirá un modelo determinado.

Es común que los conductores solo reemplacen la bombilla quemada o dañada. Esto hace que un área del automóvil sea más brillante que otra, lo que dificulta ver partes de la carretera. Una imagen defectuosa de nuestro vehículo también se ofrece a otros usuarios. Para cambiar las bombillas, recomendamos hacerlo dos veces para que ambos lados tengan la misma intensidad.

HALÓGENOS - Gracias a su sencilla fabricación, son los más habituales en los vehículos. La luz que da recuerda mucho a la que podemos encontrar en cualquier hogar. Es decir, este tipo de iluminación proyecta una luz más intensa de lo habitual. Esto se debe a un gas dentro del filamento llamado 'tungsteno', que tiene un efecto multiplicador en la salida de luz.

XENON - Ofrece una luz blanca muy intensa comparable a la luz del día. Consiste en un gas llamado xenón que proporciona mucha más iluminación con un menor consumo energético. Aunque el precio es mucho más alto que el halógeno, su vida útil es tres veces más larga. Esto las convierte en una de las bombillas más rentables.

LED - Esta tipología solo se puede instalar en automóviles equipados con faros LED de fábrica. Uno de sus principales beneficios es la longevidad que ronda las 10.000 horas. También son muy utilizados debido a su bajo consumo de energía. Y es que las lámparas LED están compuestas por un circuito de varios LED muy pequeños conectados entre sí.

LASER - Las lámparas láser son la última tendencia en iluminación en la industria automotriz. Gracias a la tecnología láser, se pueden diseñar faros de forma libre más pequeños. En términos de gasto, utilizan un 30% menos de energía que sus predecesores. Además, pueden iluminar hasta 600 m, el doble que las lámparas LED.

¿Cuándo es momento de reemplazar las lámparas?

La iluminación de tu vehículo es uno de los sistemas de seguridad más importantes para comprobar y mantener en buen estado. Es muy importante saber cuándo cambiar las luces de tu coche, ya que te permiten ver y ser visto en situaciones de poca visibilidad (de noche, en túneles, en condiciones meteorológicas adversas...).

La luz generalmente se deteriora con el tiempo. Saber detectar errores a tiempo puede prevenir accidentes muy graves. También debes saber que el mal funcionamiento de cualquiera de los faros puede acarrear sanciones económicas. Siguiendo las recomendaciones, el conductor no solo evita sanciones económicas, sino también accidentes y riesgos para otros conductores en la carretera.

Cuando la visibilidad disminuye, el tiempo de reacción se distorsiona, lo que aumenta las posibilidades de que ocurra un accidente. Por ello, es sumamente importante que el sistema de iluminación de tu vehículo funcione correctamente en estos momentos, tanto para ver como para ser visto.

Cambio de luces cada dos años o 40.000 km

Según la DGT, es conveniente cambiar todos los faros del coche cada dos años o cada 40.000 km recorridos en viajes largos. Es la mejor manera de asegurarse de que funcionan bien y también prolongar la vida útil de su vehículo.

Cambiar todas las luces a la vez

No es correcto cambiar solo un faro, sino todo el sistema a la vez. Si nota que una de las luces se ha apagado, deberá reemplazarlas todas por igual. Esto se debe a que si cambias solo una luz, las demás fallarán antes que la nueva. De esta manera, puede evitar la iluminación desigual y los faros que brillan más que otros. Por lo tanto, reemplazar los faros del automóvil al mismo tiempo evitará el efecto de asimetría.

Limpia periódicamente los faros de tu coche

La limpieza periódica de los faros es tan importante como la limpieza del parabrisas o los espejos. El uso de faros sucios o con mucho polvo puede afectar la eficiencia de los faros y reducir su visibilidad en la carretera.

Las recomendaciones que hemos dado son unas sencillas pautas para saber cuándo debes cambiar los faros de tu coche. Algo tan simple como hacer esto cada dos años o 40.000 km, cambiarlos todos a la vez y mantenerlos limpios es muy importante para tu propia seguridad y la seguridad vial.

¿Qué tipo de luces tenemos en el coche y cuándo se deben cambiar?
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