sábado. 13.04.2024

Esade prevé que el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) español se situará este año entre el 1,7% y el 1,8%, por encima de la media europea, aunque ha alertado de que la escasa inversión, tanto pública como privada, y la incertidumbre en las exportaciones debilitarán el impulso de la economía.

"España se encuentra claramente mejor que la media en todos los indicadores, pero persiste también algún 'farolillo rojo' importante y algunas cuestiones estructurales por la vía de las reformas y por la vía de la falta de inversión que van a ser importantes", ha advertido el director de EsadeEcPol, Toni Roldán durante la presentación del 'Informe Económico y Financiero' de Esade, elaborado con el apoyo de Banco Sabadell.

En el capítulo de coyuntura económica de este informe, a cargo del profesor de Esade Josep Comajuncosa y de Manuel Hidalgo, profesor de la Universidad Pablo de Olavide y senior fellow de EsadeEcPol, da por concluida la recuperación de España tras la pandemia y destaca la contención de la inflación y el crecimiento económico en 2023, mayor de lo esperado y superior al promedio de la zona euro.

Este hito lo atribuyen al impulso del consumo privado --especialmente de bienes duraderos--, que no se ha visto afectado ni por la inflación ni por las subidas de tipos de interés, y las dinámicas positivas del mercado laboral, como la creación de empleo en sectores vinculados a la digitalización.

Sin embargo, y pese a que el pronóstico a corto es positivo, los autores del informe recuerdan que la inversión tanto privada --sobre todo, en construcción y bienes de equipo-- como pública sigue siendo deficiente, especialmente por el bajo nivel de ejecución de los fondos 'Next Generation EU'.

Según han alertado, esto puede reducir la competitividad y frenar el crecimiento potencial a largo plazo, por lo que han insistido en la necesidad de llevar a cabo reformas más ambiciosas que las contempladas en el 'Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia'.

Además, han remarcado la urgencia de abogar por una cauta transición hacia la economía verde y una óptima gestión de los flujos migratorios, por lo que han reclamado una mayor inversión tanto en educación y en formación profesional, como en modernización de la Administración Pública.

RIESGOS: ALTO ENDEUDAMIENTO, FALTA DE REFORMAS Y CAMBIO CLIMÁTICO

A pesar de la evolución relativamente positiva de la economía española en el corto plazo, las tendencias a largo plazo reflejan una incertidumbre mucho más acentuada, ya que la insuficiente inversión empresarial, agravada por la deficiente inversión pública, condiciona la competitividad y el crecimiento potencial de España.

Con todo, los riesgos a los que se enfrenta la economía española, según Esade, estarían vinculados a la dimensión fiscal --por el alto endeudamiento--, la falta de reformas por la fragmentación política, la parálisis de la productividad.

Además, la organización ha instado a minimizar los impactos de las transiciones en las que está sometida la economía española y que van a condicionar el crecimiento en el medio y en el largo plazo, como el cambio climático que puede afectar duramente a sectores muy condicionados por el clima, como son, por ejemplo, el turismo, la agricultura y la ganadería.

"Hacemos un llamamiento significativo e importante que es la necesidad de hacer diseños regulatorios exigentes en la transición para que sea aceptada no solo por el sector de la agrícola, sino por otros sectores que están sometidos a grandes cambios económicos", han reclamado Manuel Hidalgo, profesor de Economía en la Universidad Pablo de Olavide, senior fellow de EsadeEcPol y co-director del Observatorio NextGenEU.

Esade estima un alza del PIB entre el 1,7% y 1,8% en 2024