viernes. 21.06.2024

El Sevilla FC llegaba a la jornada número 32 de LaLiga en plena racha de victorias. Los de Nervión recibían al Granada de Diego Martínez para disputar un bonito y apasionante duelo andaluz.

El empate del Real Madrid y la victoria del FC Barcelona ante el Villarreal obligaban a los hispalenses a ganar si no querían despegarse de la lucha por el título de liga. Lopetegui daba descanso a Joan Jordán para este partido, donde el holandés De Jong iba a ser la referencia en el ataque sevillista.

El Sevilla salió como todos los partidos a dominar el encuentro. Pero su intención de tener todo bajo control desde los primeros minutos se encontró con un Granada férreo que presionaba cada posesión de los sevillistas.

El Papu Gómez tuvo la primera gran ocasión del partido, pero su disparo se marchó fuera por poco. Cuando apenas habían pasado cinco minutos de la ocasión del argentino, el Sevilla se encontró con un penalti a favor.

Gonalons empujaba al Papu tras una gran jugada de Ocampos, y el árbitro declaraba penalti para los hispalenses. El encargado de tirarlo iba a ser Rakitic, novedad hoy en el once de Lopetegui, quien con un disparo ajustado batía a Rui Silva y adelantaba a los sevillistas en el marcador.

El 1-0 permitió a los locales tener más seguridad a la hora de circular el balón. El Granada poco a poco iba perdiendo fuerza en sus intentos por seguir presionando y buscaba replegarse más.

Con esta victoria momentánea de los de Nervión se llegó al descanso. La segunda parte arrancó con nuevos jugadores en el Granada, después de que Diego Martínez dara entrada a Machís y Quini. Los visitantes necesitaban mejorar su juego si querían empatar el partido e intentar darle la vuelta al marcador.

El Sevilla conocía a los nazaríes y sabía que los minutos restantes no iban a ser fáciles. Pero, de nuevo, apareció el Papu Gómez. Gran jugada del argentino, que se marcha de Foulquier y pone un pase atrás para que aparezca su compatriota Ocampos y mande el balón al fondo de la red. Buen gol del delantero del Sevilla que rompía su sequía goleadora y encarrilaba el partido.

Celebración de Ocampus tras su gol.

A partir de ahí, ambos técnicos movieron los banquillos y el partido se equilibró. Tan solo en los minutos finales el Granada iba a conseguir recortar diferencias. Después de que De Burgos Begoetxea acudiera al videoarbitraje ante la protesta de Soldado por una posible mano dentro del área sevillista, el árbitro declaraba penalti para los granadinos.

Precisamente iba a ser el delantero español el encargado de tirarlo. Soldado, que había entrado en la segunda parte para intentar cambiar el partido, transformaba el gol desde los once metros justo antes del añadido. El gol de los visitantes llegaba tarde y el marcador ya no se movería hasta el final del partido, el cual tuvo revuelo.

Un final anecdótico

Begoetxea pitaba el final en el minuto 93 después de que se añadieran 4 minutos de descuento. Los jugadores del Granada le reclamaban que aún faltaba un minuto por disputarse, pero el árbitro no daba su brazo a torcer.

Finalmente, y tras hablar con el árbitro auxiliar, los jugadores volvían al terreno de juego para disputar el último minuto de partido. Fernando tuvo que volver a coger su camiseta, intercambiada con un jugador del Granada, y Acuña, entre otros, se volvió a poner las espinilleras y las medias para entrar en el campo y esperar a que se cumpliese el minuto 94.

Error del Begoetxea al final del partido.

Este error del árbitro no tuvo significante en el partido, que acabó dando la victoria al Sevilla por 2-1 ante el Granada. Con estos tres puntos, los hispalenses certifican su clasificación para la Champions del año que viene y siguen inmersos en la lucha por la Liga.

El Sevilla vence al Granada por 2-1