jueves 29/7/21

La historia del "ironman", Jordi Guerra, tras su operación de espalda: "El médico me dijo que me olvidara del deporte"

Tras una operación de espalda le dijeron que no podría volver a hacer deporte. Pero Jordi Guerra no se dio por vencido y se propuso terminar un Ironman, una de las pruebas de resistencia más extremas que existen.

La historia de Jordi Guerra es la de un hombre con ganas de vivir, que nunca se da por vencido y lucha por lo que quiere conseguir, sin importar las trabas que le pongan el camino, un verdadero ironman. Y no es para menos, pues los médicos daban por descartada la idea de practicar ningún deporte por Jordi después de su operación en la espalda. "El médico dijo que de deporte ya me podía olvidar".

Sin embargo Guerra hizo honor a su apellido y una vez más, la cabezonería y el amor por lo que uno hace ganaron la partida a los pronósticos médicos de la ciencia. Recuperándose a un ritmo récord y con ganas de volver a moverse. "Después de la A la B pero yo salté de la A a la D". El deportista y héroe del momento se propuso realizar una de las pruebas más exigentes del Triatlón moderno, un "Ironman", teniendo que realizar 3,82 kilómetros a nado, 180 en bicicleta y para culminar 42,2 kilómetros de carrera a pie, en un tiempo que no puede ser superior a 17 horas. "Con el coronavirus lo han ido anulando y al final dije si no lo puedo ir a hacer con dorsal pues me lo haré yo", explica Guerra.

De ahí surgió la idea de realizar esta durísima prueba pero acompañado de sus amigos que tanto le han apoyado durante la recuperación y con su idea algo alocada. "Ya que lo hacíamos y éramos 6 o 7 pues hacer una camiseta para ir todos iguales". Al ser un fan de Bruce Springsteen, Jordi quería llevar su prueba junto al "boss", de ahí el juego de palabras en sus camisetas del "ironboss". Finalmente el triatleta aficionado consiguió llegar a la meta cumpliendo su lema: "Empezar riendo y acabar riendo".