lunes 6/12/21
FC Barcelona 0 - 0 Benfica

El Barcelona de Xavi Hernández sobre la cuerda floja de la Champions League

Los blaugranas no pudieron pasar del empate ante el Benfica en un nuevo partido sin fortuna de cara a puerta, donde los portugueses pudieron hacerse con la victoria en el tiempo de descuento
La defensa del Benfica en uno de los centros al área del Barcelona
La defensa del Benfica en uno de los centros al área del Barcelona

El primer examen de Xavi Hernández como nuevo entrenador del Barcelona ha resultado ser un casi aprobado 4,5. Los blaugranas necesitaban la victoria en el Camp Nou frente al Benfica para clasificarse matemáticamente y no jugársela ante el Bayern de Münich que continúa invicto en la competición. Por su parte, los portugueses buscaban con una victoria adelantar a los culés para tener la clasificación casi asegurada ante el Dinamo de Kiev, la cenicienta del grupo.

Xavi volvió a sorprender con la alineación inicial dando la responsabilidad a los jóvenes como Demir, Nico o el ya consolidado Gavi, en un nuevo esquema de juego, un 3-6-1 con Depay en punta, sumados a Demir y Jordi Alba como carrileros. El juego del Barcelona no varió en demasía de su partido con el Espanyol, de hecho fue muy parecido, la primera parte fue dominante para los culés pero sin salvarse de los sustos a balón parado y a las contras. 

En los primeros 20 minutos el partido parecía en calma, la calma que precedía a la tormenta, con mucho control del balón de los blaugranas y el Benfica bien plantado en defensa, sin conceder ocasiones. Los espacios entre líneas era mínimos y al Barcelona le costaba atacar de manera cómoda. La primera clara ocasión del Barça llegaría con un tiro cruzado de Jordi Alba el cual Vlachodimos salvaría con una gran parada despejando. El Benfica empezó a animarse a salir al ataque y llegaron los dos grandes sustos, ambos de córner.

En el primer córner el centro del jugador portugués del Benfica llegó al segundo palo sin mayor dificultad, allí, Yaremchuk remató completamente solo casi a bocajarro de Ter Stegen, que se puso el halo de santo y salvó el gol con un pie milagroso, pero el balón salía a córner. En el segundo saque de esquina el lanzador sacó con una extraña comba que hizo que el balón saliera por línea de fondo, pero el árbitro dejó seguir. El balón tras una dejada de Rafa llegó a Otamendi, el cual con un derechazo puso el balón en las redes tras golpear en el larguero, el linier levantó la bandera y señaló saque de puerta, ya que el balón salió en el centro desde la esquina.

El Barcelona antes del descanso también mordería, en una jugada que recordaría al astro argentino Leo Messi, Demir regateó a dos contrarios en el pico derecho del área para perfilarse hacia su pierna izquierda. El carrilero culé golpeó el balón con una comba preciosa que finalmente golpearía en el travesaño salvando a los portugueses del gol.

La segunda parte fue una locura de ocasiones, con el partido completamente a tumba abierta y los equipos en un ida y vuelta constante. El Barcelona buscaba dominar el balón y atacar con posesiones largas ante un Benfica, que a medida que avanzaban los minutos veía con mejores ojos el empate. La entrada de Dembelé fue toda una bocanada de aire fresco al Barcelona que tuvo en los pies del francés sus mejores centros y el peligro con jugadas individuales, pero que no llegaban a nada.

En un buen centro de Jordi Alba el uruguayo Araujo se quedó solo frente a Vlachodimos. El uruguayo empujó el balón a la red pero el línea levantó la bandera ante la celebración efusiva de todo el Camp Nou. El gol se resistiría y el Benfica sabía que tendría alguna oportunidad en la contra. Xavi mandó a todos arriba, quedando solo dos defensas siempre en los ataques culés, provocando que muchos de los robos portugueses tuvieran mucho peligro. Finalmente llegó el golpe de suerte culé, y este no es un gol a favor, sino el fallo clamoroso de Seferovic. El delantero del Benfica perdonó un disparo a portería vacía tras haber regateado a Ter Stegen, que permitió que el marcador no se moviese del 0-0.

Así, el FC Barcelona sigue dependiendo de sí mismo, pero lo tiene más difícil que el Benfica, pues el enfrentamiento en Münich ante el Bayern será más complicado que el de los portugueses ante el Dinamo. Los de Xavi necesitarán ganar para asegurarse la clasificación, pues el empate si los portugueses ganan no sirve, al tener perdido el enfrentamiento directo contra los lusos. Los problemas siguen en Camp Barça y por ahora el efecto Xavi Hernández se sigue haciendo de esperar.

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