jueves. 18.04.2024

La Biblioteca Municipal acogió, el pasado 15 de marzo, la presentación del libro de fotografía Tiempo detenido, un recorrido visual por la Semana Santa de Castro del Río, editado por el Ayuntamiento de Castro del Río, con el apoyo de la Diputación de Córdoba.

El Tiempo Detenido, Semana Santa de Castro del Río, propone una selección de imágenes con una cuidada narración que facilita la lectura. Contemplarlas se convierte en un viaje por el imaginario de esta fascinante manifestación en los últimos 25 años.

El Tiempo Detenido, es un proyecto fotográfico de Antonio Morales, www.antoniojosemorales.com, y el Ayuntamiento de Castro del Río que pretende mostrar en una única obra en formato libro, la esencia de la Semana Santa desde una visión personal y poética, a través de todos y cada uno de los pasos y cofradías que recorren las calles de Castro del Río.

El acto que contó con la intervención musical del trio Ad Libitum, fue presentado por Julio Criado, Alcalde de Castro del Río, y el propio autor.

Durante los días que dura la Semana Santa en Castro del Río, las calles del casco histórico son el escenario de múltiples procesiones. Tradición donde el fervor religioso convive estrechamente con la belleza de los actos, las imágenes y las propias calles del municipio.

Pero son las personas que dan vida a estos actos los protagonistas principales de este libro, en una busca de pequeños momentos que marcan la memoria de cada uno de ellos.

La Semana Santa de Castro del Río está declarada "Fiesta de Interés Turístico Nacional de Andalucía" desde el año 2001, por los caracteres de antigüedad en su celebración, originalidad y diversidad de actos de la misma, que suponen, en conjunto, una manifestación de valores propios andaluces y de tradiciones populares de interés turístico. El libro desgrana cada uno de los actos procesionales que recorren las calles durante la semana de pasión.

En Castro del Río la Semana Santa ofrece una celebración sobria y con reminiscencias y tonos castellanos que llenan de solemnidad y belleza la celebración de la Semana de Pasión, en la que destacan momentos como el Santo Entierro, donde están presentes una centuria romana a caballo o el silencio penitente de la Madrugá del Jueves Santo y que han posibilitado el 

La carrera oficial acoge el recorrido de los pasos en un marco de calles empinadas, en recodo, estrechas y bajo arcos que se purifican de incienso acogiendo a los penitentes que acompañan. Las túnicas moradas, el cordón de pita desde el cuello a la cintura y el verduguillo que refugia al anonimato, acompañan durante todos los días de penitencia, roto sólo por el blanco de los cofrades de la Hermandad del Resucitado.

El Domingo de Ramos marca el inicio de la Semana Santa, con la procesión de la Borriquita donde los niños y niñas vestidos de hebreos portan palmas o ramas de olivos paseándose por las calles adornadas de la carrera oficial.

El Lunes Santo las Escoltas Romanas de las distintas Hermandades y Cofradías realizan una ofrenda floral a las vírgenes titulares en cada iglesia o ermita, en un recorrido extraordinario con marcado carecer militar.

Comienza el Martes Santo la cofradía del Santísimo Cristo de la Salud, en una procesión de silencio que baja desde el barrio de la Virgen de la Salud.

El Miércoles Santo, se viste de morado y capirucho negro para acompañar al Santísimo Cristo de la Buena Madre (obra de 1700) por las calles que conducen hasta el cementerio municipal, parada obligada para el rezo por los que nos dejaron. El Silencio es esta procesión, que al anuncio de los tambores resonando por la Cuesta del Santo Cristo van abriendo paso al balanceo hiriente de los costaleros.

El Jueves Santo viene anunciado por una escolta de romanos que custodiando los pasos acompañan esta noche a La Vera Cruz, Jesús en el Huerto, El Preso y la Virgen de los Dolores. Los niños son protagonistas de esta procesión con sus pequeñas túnicas, las velas en tropel y el rosco de vino al cuello.

Marca la Madrugá del Jueves Santo un punto de inflexión en esta fiesta. A los dos de la mañana hora solar sale desde la barroca iglesia de Jesús, Nuestro Padre Jesús Nazareno y Nuestra Señora del Mayor, para iniciar un recorrido de penitencia y solemnidad. Son los nazarenos penitentes que descalzos y con la cruz a cuestas recorren las calles empedradas de Castro, los que siguen el rumor del paso marcial de los romanos, se detienen al canto de una samaritana y mantienen su promesa de acompañar al Nazareno hasta su regreso al templo sobre las doce y media de la mañana del Viernes Santo. Y en este camino de dolor hacen de esta procesión una de las más extraordinarias y singulares del Jueves Santo.

La tarde del Viernes Santo empieza pronto por el Paseíllo de los Romanos y el Cruce de Guiones en la calle Corredera, ceremonia en la que la última cofradía cede la carrera a la siguiente, El Santo Entierro que acompañado por los romanos a caballo y a pie, acompañan en cortejo a este paso junto al Cristo de la Misericordia y la Virgen de la Soledad, ambas del imaginero Castillo Lastrucci, que se mueven al ritmo de la banda que marca el Centurión o el Pobre Hija Mía.

La Semana de Pasión termina con el domingo de Resurrección y la procesión que al vaivén de los costaleros del Resucitado y de las costaleras de la Virgen de la Alegría, acompañan a los blancos penitentes hasta poner fin a esta fiesta que durante una semana rompe el ritmo en la vida de este pueblo.

Una semana en la que todo el mundo está en la calle y el bullicio y la devoción no dejan tregua entre paso y paso.

Una selección de fotografía del libro estará expuestas en la sala de exposiciones de la Biblioteca Municipal, hasta el final de la Semana Santa.

Presentado el libro del fotógrafo Antonio Morales, Tiempo detenido.