jueves 25/2/21

El Papa aprueba la beatificación de 126 sacerdotes cordobeses mártires de la Guerra Civil

Este decreto consistirá en un acto solemne por las víctimas de la persecución religiosa entre 1936 y 1939
Conclusion de la fase diocesana 2012
Conclusion de la fase diocesana 2012

El Papa Francisco ha aprobado hoy la publicación del decreto de martirio del sacerdote Juan Elías Medina y 126 compañeros asesinados durante la persecución religiosa entre los años 1.936 y 1.939. Esta autorización implica la próxima beatificación en Córdoba en un acto solemne con fecha aún sin determinar.

El Santo Padre ha recibido hoy en audiencia a Su Excelencia Reverendísima Monseñor Marcello Semeraro, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos. Durante la audiencia, el Sumo Pontífice ha autorizado a la Congregación para las causas de los Santos la publicación del Decreto de Martirio de los Siervos de Dios Juan Elías Medina, sacerdote diocesano, y 126 compañeros sacerdotes, seminaristas, religiosos y laicos; asesinados, por odio a la fe entre 1936 y 1939.

El obispo de Córdoba ha asegurado, al recibir la noticia del Vaticano, que esta causa pone en el candelero de la Iglesia “la lámpara de amor a Jesucristo hasta la muerte y perdón a los enemigos”, porque, ha explicado el prelado, “para los cristianos el martirio no es el recuerdo a los verdugos sino el recuerdo del amor a Jesucristo: de los verdugos no nos acordamos más que para perdonarlos”.

Monseñor Demetrio Fernández aseguraba que la Diócesis tiene en estos mártires a “los mejores hijos de la Iglesia de nuestro tiempo” y ha destacado el trabajo que la Diócesis de Córdoba ha desarrollado desde el inicio de la apertura de esta Causa de Beatificación y Canonización en 2010 en la que han trabajado muchas personas “intensamente” hasta obtener esta autorización del Papa Francisco hoy en el Vaticano. Ahora, ha explicado el Obispo, al mirar al cielo no solo veremos un horizonte “sino a personas nacidas en nuestra tierra que han crecido en esta Iglesia, han vivido su fe y han demostrado su amor hasta el extremo a Cristo y a los hermanos”.

Aprobación en la Congregación

En la sesión ordinaria de cardenales y obispos de la Congregación de las Causas de los Santos del pasado 17 de noviembre, se aprobó el martirio del Siervo de Dios Juan Elías Medina y 78 sacerdotes, 5 seminaristas, 3 religiosos franciscanos, una religiosa Hija del Patrocinio de María y 39 laicos de la diócesis de Córdoba.

Historia de una Causa

La apertura de la causa de beatificación y canonización de Juan Elías Medina y ciento veintiséis mártires de la Diócesis de Córdoba tuvo lugar el 16 de enero de 2010 en la Santa Iglesia Catedral. La ceremonia fue presidida por monseñor Juan José Asenjo. Aquel día comenzaba la investigación diocesana sobre el presunto martirio de estos cordobeses entre los que había setenta y ocho sacerdotes, cinco seminaristas, cuatro religiosos y treinta y nueve laicos. El prelado aseguró en aquella ocasión que para la Diócesis era un acontecimiento de gracia y un estímulo para ser cada día más fieles al Señor.

En aquel momento se constituyó la Comisión Delegada que recogería las pruebas testificales y documentales que sustentaban la petición del Postulador de la Causa, Miguel Varona Villar. Los miembros de la misma, nombrados por el Obispo, eran: Antonio Jesús Morales Fernández como Delegado Episcopal; Joaquín Alberto Nieva García como Promotor de Justicia; y Mercedes Ortiz Navas como notario.

Durante el acto se confirmaron los nombramientos de los miembros de la Comisión Delegada del Administrador Apostólico, se les tomó el juramento de cumplir fielmente su oficio, se aceptó la lista de testigos presentada por el Postulador y se señaló el lugar y la fecha para iniciar el examen de los testigos.

Monseñor Asenjo recalcó la relevancia que la Causa iba a tener para la Diócesis y la Iglesia Universal y resaltó que “parecía un acto de justicia exhumar su memoria y poner sobre el candelero de la Iglesia la fidelidad heroica de estos cristianos, que prefirieron renunciar a la vida antes que traicionar a Jesucristo”. El entonces obispo de Córdoba aseguró “no buscamos reabrir viejas heridas, pues no existen cuentas pendientes de quienes murieron perdonando a sus ejecutores. Solo pretendemos cumplir un deber de justicia y gratitud, honrar a nuestros mártires y dar a conocer a toda la Iglesia el heroísmo y la fortaleza de quienes murieron por amor a Jesucristo y mostrar a los cristianos de hoy el testimonio martirial de su vida cristiana vivida hasta sus últimas consecuencias”.

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