miércoles. 29.06.2022

Los nexos entre el mundo del toro y las cofradías de Córdoba vertebran la exposición “Pasión de luces”, muestra que hoy se inaugura en el Museo Taurino de Córdoba.

La propuesta expositiva recorre los importantes vínculos que unen a dos manifestaciones culturales de máxima relevancia, que forman parte de manera del acervo cultural andaluz, como son el mundo religioso, devocional y popular de las cofradías y la tauromaquia.

Una exposición comisariada por Álvaro Rodríguez del Moral que presenta piezas de un valor estético, documental, histórico y simbólico que estará abierta al público hasta el 31 de mayo.

Desde la vara de hermano mayor de Manolete, hasta el lujoso capote de paseo de Morante de la Puebla con la imagen de Jesús del Gran Poder que tallara el imaginero cordobés bautizado en la Parroquia de San Pedro, Juan de Mesa.

También se puede contemplar en la exposición un libro de asiento de la Hermandad de Jesús Caído firmado por Lagartijo, cuyo nombre figura en una copia del acta de la asamblea en la que fue elegido hermano mayor de la corporación de San Cayetano en 1880, así como la documentación custodiada por la hermandad de la Misericordia que refleja los avatares de la corrida organizada el 18 de julio de 1951, bajo el reclamo de Luis Miguel Dominguín.

“Pasión de luces” refleja, además, la generosidad y el fervor de los toreros cordobeses en piezas como la túnica regalada por Lagartijo –el célebre túnico- la túnica del Señor del Alpargate, donada por Sanchez Saco o las mazas procesionales de la cofradía de las Angustias regaladas por Manuel Benítez ‘El Cordobés’ que también sufragó el metal que cubre la cruz de guía de la corporación de San Agustín

Un fervor que se hace patente de una forma especial en tres capotes de paseo, con las imágenes de Jesús Caído y la Virgen de los Dolores, que pertenecen al diestro Rafael González ‘Chiquilín’ que los ha lucido en momentos clave de su vida taurina o el negro que lleva bordada la heráldica de la Hermandad de los Dolores, a cuya imagen tiene una especial devoción Finito de Córdoba, su propietario.

La muestra ha sido posible gracias a la colaboración de hermandades, toreros y fotoperiodistas que han cedido durante dos meses la colección de obras que forman parte de esta exposición.

Esta propuesta del Museo Taurino se une a programas ya consolidados como “Los Patios del Taurino”, “Navidad en el Taurino” o la intervención plástica de arte contemporáneo centrada en la tauromaquia, que se han complementado con un programa expositivo que han protagonizado durante los últimos años muestras como “La crisálida del héroe”, “ De la arqueología del toreo al Califato”, “Guerrerías” o “Finito, 30 años de alternativa”.

El Museo Taurino muestra los lazos entre el mundo del toro y las cofradías
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