domingo. 14.04.2024

Todos los días son buenos y santos para alabar a Dios, pero hay algunos especialmente señalados, en los que Dios se acerca más a los hombres y los hombres se acercan más a Dios. La liturgia de la Iglesia señala el calendario, y fija en el tiempo y en la historia los días santos. Uno no puede celebrar la Semana Santa cuando le apetezca o elegir los días como elige sus propias vacaciones. La liturgia la señala la Iglesia, que es prolongación en el tiempo de Cristo para los hombres.

Comenzamos la semana santa con la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, a lomos de la borriquita. La escena está llena de alegría, de bulla y de esperanzas satisfechas. En ese momento, Jesús no reprocha las aclamaciones como rey. Viene como rey a salvarnos del pecado y de la muerte eterna, está deseando consumar su entrega. Entra en Jerusalén a lomos de una borriquita humilde, no como han entrado tantos conquistadores a lomos de caballos potentes. En la segunda parte de esta fiesta se nos lee la Pasión del Señor, este año según san Lucas, para introducirnos en los misterios de la pasión del Señor. En la mañana, la borriquita. En la tarde, las procesiones de pasión. Entremos con Jesús en Jerusalén. La piedad popular nos irá poniendo ante los ojos distintas escenas de la pasión de Jesús, acompañado siempre por su bendita Madre.

El martes, como anticipo de una de las celebraciones del jueves santo, celebramos la Misa crismal. Todos los sacerdotes en torno al obispo en medio del Pueblo santo de Dios. En esta celebración la Iglesia profundiza en la conciencia de esposa santa, adornada con los dones del Esposo, ungida por el Espíritu Santo, que brota a raudales del corazón de Cristo, para ungir a sus hijos con el santo crisma en el bautismo, en la confirmación, en el orden sacerdotal. Es una celebración que expresa la sinodalidad de la Iglesia: el centro es Jesucristo, el ungido por el Espíritu santo, que unge a su esposa la Iglesia para santificarla, llenándola de sus dones.

El jueves es el día de la reconciliación de los penitentes, y en la tarde celebramos la Misa de la Cena del Señor con el lavatorio de los pies. Cristo anticipó su entrega sacrificial, invitándonos a este banquete, que perpetúa la Iglesia por el ministerio de los sacerdotes. Así nos dejó el testamento de su amor y nos mandó “lavarnos” los pies unos a otros, es decir, ponernos en actitud de humilde servicio ante los demás. Es el icono de Cristo y del cristianismo a lo largo de la historia. Prolongamos la adoración eucarística fuera de la Misa, para subrayar la grandeza de este sacramento.

El viernes es día de dolor con Cristo doliente. Dejemos que nos entre por los ojos y por todos los sentidos y que golpee nuestra sensibilidad para poder entrar en el secreto de esta pasión redentora, en el corazón de Cristo, que ama al Padre hasta el extremo y nos ama a los hombres sin medida. “Amó más que padeció”, nos recuerda san Juan de Ávila. Y si contemplamos los dolores a todos los niveles, físico, psicológico y espiritual, es para dejarnos conmover por tanto amor, que ha de cambiar nuestra vida. No podemos pasar indiferentes ante tanto amor, y hemos de ser pregoneros del mismo para todos los hombres. “Sepan todos que nuestro Dios es amor”, sentencia el santo doctor.

El sábado es día de silencio contemplativo junto al sepulcro del Señor. Con María, como María, acompañando a María en su soledad. Y haciéndonos cargo de tantos sufrimientos que padecen los hombres de nuestro tiempo, sufrimientos peores que la misma muerte. Es una llamada al acompañamiento. Todos podemos acompañar a alguna persona que sufre, para aliviarla, para dar sentido a su dolor, puesto que el sufrimiento es el ingrediente que Dios ha tomado sobre sí para expresar el amor. El sufrimiento ya no es una desgracia, sino la ocasión de conectar con lo más hondo de la persona, que es su capacidad de amar y de ser amada.

En la próxima carta me detendré en la resurrección del Señor.
Recibid mi afecto y mi bendición:


+ Demetrio Fernández, obispo de Córdoba
 

Mons. Demetrio Fernández: "Han llegado los días santos"