domingo. 21.04.2024

“Comunidad, armonía, paz, fraternidad, amor, solidaridad, fe, respeto” son algunas de las palabras que más se han escuchado en las II Jornadas Interreligiosas Espíritu de Córdoba ‘Jóvenes y espiritualidades’ que se han celebrado los días 13 y 14 de febrero en el Palacio de Congresos de Córdoba. Palabras que destacaba ayer Juan Salado, CEO del Palacio de Congresos, en la clausura de las jornadas. Salado resaltó el éxito de este evento, que acogió a 60 inscritos en la primera edición, número que se ha elevado hasta las 200 personas inscritas en este 2023, “lo que demuestra que hay una sensibilidad y un trabajo muy importante por parte de las cuatro confesiones religiosas aquí representadas”. 

El CEO del Palacio de Congresos anunció que en febrero de 2024 se celebrarán la tercera edición de las Jornadas Interreligiosas y terminó pidiendo una reflexión/oración colectiva en silencio “en homenaje a las víctimas de los terremotos de Siria y Turquía, de las guerras, las injusticias, el desequilibrio, los problemas del medio ambiente”. Tras esos 30 segundos de silencio y reflexión colectiva fueron clausuradas unas jornadas muy intensas en las que jóvenes de cuatro confesiones religiosas han conversado con respecto sobre asuntos tan importantes como la fe, el amor, la solidaridad, el compromiso y cómo afectan las nuevas tecnologías y las redes sociales a la difusión de la fe. 

Conclusiones de las jornadas

En las conclusiones del evento, los líderes de las cuatro religiones mostraron su satisfacción por el desarrollo de las jornadas. Así, Carolina Bueno, Secretaria Ejecutiva de la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España (Ferede), agradeció sus aportaciones “a todos los jóvenes y no tan jóvenes que habéis participado en estas jornadas”, y afirmó que “creo que hemos cumplido los objetivos de estas jornadas, hemos tenido diálogo, escucha, respeto, conocimiento mutuo, reflexión sobre temas profundos y trascendentales de la vida. Y todo ello teniendo a los jóvenes como protagonistas”.  

La máxima representante de las entidades evangélicas españolas resaltó que “hemos escuchado cómo los jóvenes se sienten impulsados por su fe a mirar a los demás y hacerles objeto de su amor, hemos oído que ese amor que reciben de Dios hace que se comprometan con los demás, especialmente con los más desfavorecidos, los más necesitados. Hemos visto como esa espiritualidad que viven les impulsa a buscar relaciones genuinas, profundas, comprometidas también en sus relaciones de pareja y a la hora de construir una familia. Consideran que hay que dar testimonio de su fe, que es innegociable, porque desean compartir con los demás lo más importante de sus vidas y lo quieren hacer desde la honestidad, la naturalidad, la vulnerabilidad y conectando con los demás. Hemos escuchado también que están dispuestos a exponerse en las redes sociales y donde sea para poder manifestar y compartir sus creencias y su manera de entender la vida con autenticidad, con valentía y sin postureos. Espero que estas jornadas hayan resultado de vuestro interés, que las hayáis disfrutado, que os hayan movido a reflexión. Muchas gracias a todos por asistir. Que Dios os bendiga”, concluyó Carolina Bueno. 

Por su parte, Isaac Benzquen, Presidente de la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE), mostró su deseo en que “estas jornadas hayan sido para vosotros igual de interesantes que lo han sido para nosotros, los organizadores. De corazón, gracias por vuestra presencia”. Benzaquen se dirigió al CEO del Palacio de Congresos, Juan Salado, y le agradeció en nombre de todos los coorganizadores “todo lo que haces para que estas jornadas sean una realidad, tu esfuerzo, tu capacidad de coordinación y tu paciencia. Si realmente tienen algo importante estas jornadas para mí ha sido la convivencia con los demás organizadores de este encuentro. Es un lujo y un placer haberos conocido y seguir desarrollado el día a día. Me dais mucha moral y mucha motivación para seguir trabando”.

La máxima autoridad de los judíos en España aseguró que “ha sido un gran acierto que hayamos dedicado estas segundas jornadas a los jóvenes, teníamos unas expectativas de cómo podían ser las jornadas y humildemente creo que las hemos superado, pero estoy convencido de que cualquier programa que hubiéramos preparado hubiera salido igual de bien con la calidad de los jóvenes que hemos tenido como participantes en los distintos bloques. Quiero darles las gracias a todos, de corazón, por lo que me han enseñado y nos han enseñado a todos en estos dos días. En una de las temáticas se planteaba si los jóvenes se estaban alejando de la religión, y es cierto, pero escuchando en estos días a los jóvenes hablar del amor, la espiritualidad, la ética, el compromiso, la solidaridad, la importancia del diálogo interreligioso y todos los temas que hemos escuchado tratar con tanta 

naturalidad, con tanta seguridad, ese respeto a cada una de las religiones, a los valores humanos, creo que nos queda un camino que recorrer a todas las religiones porque merece la pena seguir trabajando en este sentido. Voy a acabar con una sensación agridulce. Dulce porque de alguna forma creo que ha merecido el esfuerzo de todos y agrio porque se terminan las jornadas, pero la vida es así y tenemos que seguir trabajando y nos hace mucha ilusión preparar, si Dios quiere, las III Jornadas. Que Dios os bendiga a todos”.

Hastag esperanza

Antonio Navarro, Delegado de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso en la Diócesis de Córdoba y Consultor de la Subcomisión de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso en la Conferencia Episcopal Española, también mostró su agradecimiento a Juan Salado y al Palacio de Congresos por hacer posible este evento y anunció que las personas que no han podido estar presentes en las jornadas podrán ver su grabación, que se colgará en el canal de YouTube del Palacio de Congresos de Córdoba. 

Navarro resaltó “la facilidad con la que hemos conectado y conversado. Igual que los organizadores hemos conectado, eso se ha multiplicado aquí, cada vez que han subido los ponentes de las distintas religiones se han encontrado con una gran facilidad para dialogar, han buscado juntos la verdad en torno a muchas cuestiones y han mostrado su identidad con respeto, con orgullo y con naturalidad. Cada cual ha mostrado su fe, sus convicciones, y lo ha hecho con naturalidad, y los demás han escuchado con respeto, con cariño, compartiendo. Hablando de los milagros, de lo sobrenatural, aquí se da el milagro de lo que Dios quiere, esa entrega entre unos y otros”.

Entre las ideas que Antonio Navarro destacó como sus conclusiones sobre el encuentro, resaltó que “Dios sigue siendo real y actual, no es un ser del pasado, no está muerto sino que está muy vivo, y no solamente es real, sino que es lo más real. Y está aquí transformando e iluminando muchos corazones, y confortando en muchas oscuridades”. El representante de los católicos también afirmó que “Dios no se queda en lo privado, sino que te lleva a amar a los demás de una forma activa y creativa. El testimonio de los ponentes y especialmente en la mesa en la que se hablaba de solidaridad, me traía a la mente una frase de San Juan: “Quien dice que ama a Dios y no ama al prójimo es un mentiroso”. Es imposible ser creyente en Dios sin que eso te impulse a mejorar el mundo en la caridad y la solidaridad. Con lo cual la religión no es para nada el opio del pueblo, no compremos ese mensaje ni dejemos siquiera que nos lo digan. Porque la religión es la motivación más 

grande para promover la dignidad humana y la justicia. Y si no lo hace, no es religión, no es vínculo con Dios”.

Para terminar, Antonio Navarro señaló que “me quedo con el hastag esperanza, y un segundo hastag, deseo de más. Tenemos por delante mucho por hacer, mucha tarea, pero es una tarea muy ilusionante. Vamos a por todas, vamos a por ello. Muchas gracias a todos”.

Fraternidad

Por parte de la Junta Islámica intervino su presidenta, Isabel Romero, quien agradeció a todos los asistentes su presencia y su participación y aseguró que “es un placer compartir, discutir, ponernos de acuerdo. Muchas gracias a los ponentes y a todo el público y espero que el año que viene, si Dios quiere, podamos seguir encontrándonos y debatiendo”. El vicepresidente de la Junta Islámica, Antonio de Diego, se dirigió a los presentes diciendo: “Queridísimos hermanos, queridísimas hermanas, esto es un ejercicio de fraternidad inmensa. Llevamos tiempo trabajando esa encíclica del Papa Francisco Fratelli tutti, tan importante, tan necesaria en un momento de tanto odio. Y ese reconocimiento como hermanos es lo que yo me llevo”.

Antonio de Diego destacó sus tres conclusiones más importantes: “los jóvenes tenemos espiritualidad. No me creo la estadísticas que indican lo contario. La espiritualidad está en los corazones, en la solidaridad, en todo lo necesario para cambiar. He visto aquí ejemplos maravillosos de entrega a Dios.” La segunda conclusión “es que los jóvenes aman, por mucho que se diga que esta es una sociedad hedonista, materialista, individualista, aquí la gente que ha hablado, amor solidario, amor fraternal y amor conyugal”. Por último, indicó, “los jóvenes podemos cambiar el mundo, y no solo podemos, sino que debemos hacerlo. Como decía ayer Miguel Ángel Moratinos tenemos la obligación de volver a la humanidad. Debemos cuidar este mundo y cambiarlo, porque hay esperanza, me sumo al hastag del padre Antonio y quiero recordaros que todos somos hijos de Adam, no importa qué camino tomemos, todos llegaremos a un hermoso jardín en el que pasaremos una vida sin tiempo. Muchísimas gracias”. 

Las II Jornadas Interreligiosas Espíritu de Córdoba concluyen con una llamada a la...