martes. 23.04.2024

La Comisión de Patrimonio de la Delegación Territorial de Turismo, Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía ha informado favorablemente sobre el proyecto de diseño para conformar una exposición permanente sobre la figura de el Gran Capitán. La muestra, que se llamará Gonzalo Fernández de Córdoba, El Gran Capitán, quedará ubicada en la planta alta del alhorí o granero del Castillo de Montilla, el espacio principal de los situados en el recinto del castillo, mientras que la planta baja continuará con su uso habitual como salón de actos.

La parte alta del castillo se estructura en tres naves comunicadas, la central, de mayor anchura, y otra transversal de acceso, que suman un total de 555 m² de superficie.

El proyecto incluye el diseño de todo el mobiliario y demás elementos de la exposición. De esta manera, el mobiliario museográfico se dispondrá perimetral a la arquitectura existente, adosado a los paramentos de las salas y favoreciendo las circulaciones centrales. En la nave central, el mobiliario se dispondrá en los dos paramentos. Este espacio podrá ser también utilizado para tertulias o presentaciones. En las naves laterales, por su menor anchura, el mobiliario se ubica al tresbolillo.

Además, se han previsto otros elementos, como un muro expositivo a pared y autoportante exento, tarima, peanas, vitrinas y mostrador. Todas las piezas se construirán mediante un tablero densidad media ignífugo y lacado con elementos de vidrio de seguridad. La iluminación será a base de proyectores led y se llevará a cabo una impresión gráfica directa sobre los tableros.

El Castillo de Montilla está catalogado Bien de Interés Cultural en base a la Ley de Patrimonio Histórico Español. Está igualmente inscrito en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz por la Ley de Patrimonio Histórico de Andalucía. 

De la fortaleza aún se conservan algunas torres redondas de argamasa que rodean el edificio de los graneros por el norte y oeste. Sobre las ruinas del Castillo se construyó en el siglo XVIII el alhorí o granero, edificio de carácter utilitario, según traza de Juan Antonio Camacho. El alhorí es un edificio de planta rectangular, con fachada orientada hacia el sureste, cuyo muro perimetral se asienta sobre los del antiguo castillo, aprovechando algunas de sus torres y construyéndose otras de nueva planta, semejantes a las antiguas.

Acerca de los materiales empleados para la construcción del granero, en la fachada presenta hiladas de sillares cortados y aparejados y, en el resto de muros, mampostería o sillarejo con verdugadas de ladrillo. En los arranques de los muros se aprecian grandes sillares que pueden corresponder al castillo derruido y que fueron aprovechados como cimentación del granero. El edificio tiene planta basilical. La planta inferior cuenta con cinco naves, la central más ancha y sin comunicación con las laterales, que se hallan separadas entre sí por cinco machones exentos y dos adosados a los lados más cortos.

La nave central se cubre con una bóveda de cañón con lunetos, compartimentada mediante potentes arcos fajones que arrancan prácticamente desde el suelo a partir de unos placajes geométricos barrocos. Las naves laterales se cubren con bóvedas de arista en seis tramos, multiplicados por dos, al tratarse de dos naves, a cada lado de la central, lo que suma un total de veinticuatro bóvedas. Por su carácter de almacén, apenas existen vanos de iluminación, salvo uno al fondo de la nave central que puede que se abriera con posterioridad.

Cada bóveda de arista estaba soportada por arcos de medio punto de ancho intradós, enjalbegados y soportados por machones, de forma que se constituía una especie de parrilla a base de tramos cuadrados con arcos formeros y fajones, de tal manera que las naves laterales presentan una estructura potente, diseñada para soportar el empuje de la nave central, cuando estuviera llena de trigo, además de otros procedentes de la planta superior.

La Comisión de Patrimonio aprueba la exposición permanente del Gran Capitán