martes. 16.04.2024

¡Feliz Navidad y Feliz Año chicos! Sé que lo de Feliz Navidad llega un poco tarde, pero es que me he tomado unas pequeñas vacaciones, que este humilde articulista también necesita sus descansos. Gracias al periódico por dármelas, antes que nada <3

Igual esta semana hago un artículo más centrado en el año y demás historias típicas de los comienzos de año, pero hoy voy a acabar con la saga Star Wars. Para mi pesar no pude acabar el artículo a tiempo, así que ya dije "Para el año que viene" y bueno, pues aquí estamos.

Bueno bueno bueno, la última trilogía de Star Wars. Estas últimas tres películas tienen mucha, mucha miga, y como en el caso del primer artículo, tengo críticas para unos y para otros. Así que basta de charla, vamos a darle candela, ¿No?

Episodio VII - El Despertar de la Fuerza: Fijo, fijo, fijo que le pusieron ese nombre porque "Una Nueva Esperanza II" les sonaba feo. Esta película es, básicamente, un refrito del Episodio IV. Sí, vale, tiene mejores efectos, escenas chulas y los actores no están mal, pero es un refrito. 

Si bien es cierto que mete nuevas ideas como el medio-romance entre Finn y Rey, lo cierto es que tiene todo lo que tiene la cuarta película, incluyendo una Estrella de la Muerte (aquí es más grande así que nada, ya estamos salvados). Para ser la vuelta de la saga más famosa de todas las sagas pues hombre, se queda coja. Y más ahora si te pones a verla en maratón, porque ahí dice "¿Esto es la IV o es una nueva?".

Sin embargo, no todo es malo malísimo. Las interpretaciones principales son más que aceptables, y además sale Harrison Ford. En resumen, esta podría haber sido una película peor, pero también mejor.

Episodio VIII - Los Últimos Jedi: A ver a ver. De todas las películas de la saga, esta es sin duda la más polarizante: Para mucha gente es malísima, llena de sinsentidos y de escenas bobas; y para otros como yo está mucho mejor de lo que parece. Es cierto que mete muchas cosas tontas, mucho relleno que no es necesario (sí Rose, hablo por ti), pero también trata temas muy interesantes, que se potencian al ser discutidos en Star Wars: el enriquecimiento de unos pocos gracias a la guerra, la superioridad moral de aquellos convencidos de que hacen el bien, el arrebato de independencia de lo joven sobre lo anciano... Temas muy interesantes y maduros, que le dan un prisma más adulto a esta película.

Sin embargo tiene varios problemas que cortan mucho el ritmo: personajes innecesarios, escenas innecesarias, chascarrillos Made in Disney... La película deja demasiado espacio a cosas que no interesan, y lo elimina de aquellos puntos donde si antoja más atractivo y necesario.

Esta, pese a lo que muchos digan, no es una mala película. El problema es que mucha gente amante de la saga se creen que lo saben todo y que su idea de Star Wars es la única verdadera. La escena de Leia flotando por el espacio, duramente criticada, es para mí una escena muy bonita y que muestra el gran poder de un personaje que siempre ha sido poderoso, pero que nunca lo ha demostrado físicamente. En fin, los puristas y sus cosas de puristas.

Episodio IX - El Ascenso de Skywalker: J.J. Abrams quitó a Rose de la ecuación para felicidad de todos los amantes de Star Wars, y después de eso... No hizo nada más, la verdad. La última película es un despropósito. Muchas de las tramas que se habían ido desarrollando en las otras dos películas son eliminadas, para que al final las ideas que las suplantan no solo carezcan de fondo, sino que acaban quedando fatal. ¿Cómo es que de repente el Emperador sigue vivo con un ejército más grande que un día sin pan? ¿Y Rey es su nieta? ¿Por qué nadie ayudaba a la Resistencia antes y ahora aparece toda la galaxia en un planeta más escondido que Wally luchando como si les fuera la vida en ello? No sé, me chirría mucho todo.

El mayor problema que tiene esta película es que el fan-service está bien, no me malinterpretéis, pero solo si está bien ejecutado. Si no pues bueno, no está mal pero te da un poco igual. Por poner un ejemplo, cuando vi esta película en el cine me acordé de Vengadores: Endgame, que se estrenó justo un año antes. ¿Os acordáis de la escena de los portales? Once años, ONCE AÑOS hemos esperado algunos esa escena. Es fan-service, y del descarado además, pero está tan bien hecho que madre mía, si es que se me ponen los pelos de punta cada vez que pienso en ello. Otro ejemplo: Theoden gritando "MUERTEEEEEEE!!!!!" en los Campos de Pelennor. En fin, que pilláis la idea.

El caso es que aquí, como el anterior largometraje de Rian Johnson tuvo tan malas críticas (porque, como he dicho, no se entendió), Abrams y los productores tiraron por hacer una película que dejara a todo el mundo contento con el triunfo del bien y algún girillo de guión y un personaje mítico por allí y por aquí y bla bla bla. ¿Y qué pasó? Pues que no gustó, lo que tenía que pasar. De hecho aquí vuelvo a encontrar un fallo que se repite en Star Wars antes: no hay un plan establecido. En el caso de la primera trilogía entendería que hubiera habido algún fallo argumental porque no se esperaba una trilogía, pero en los casos siguientes el error es flagrante. Ya tienes el contrato para una trilogía firmada, ¿No? Pues antes de nada, establece un pequeño plan de qué vas a contar y cómo lo vas a contar. No hace falta que escribas los guiones, solo una hoja de ruta, como en el caso Vengadores. Así sabrás donde quieres llegar, y no habrá cosas innecesarias o que carecen de la explicación suficiente. Y bueno, si no haces esto, te puedo dar otro consejo: No hagas caso a la gente, no tienen ni idea.

Pues bueno, hasta aquí el análisis de Star Wars. Espero que hayáis disfrutado tanto como yo de estos artículos, y que pese a lo crítico que he podido llegar a ser entendáis que esta sigue siendo la saga de todas las sagas. ¡Que la Fuerza os acompañe! ¡Siempre!

Analizando las trilogías de Star Wars: Parte Cuatro