martes. 16.04.2024

Bienvenidos a la tercera parte del análisis de Star Wars. Esta va a ser la menos crítica y la más fácil de leer, porque aquí estudiaremos la trilogía original. Que a ver, no es que no tenga fallos, pero sin esta trilogía no se habría creado el maravilloso universo del que estamos hablando. Las tres películas originales no solo fueron los inicios de artes como los efectos especiales en el cine, fueron el germen de un acontecimiento social que, 40 años después, sigue uniendo a generaciones enteras de una misma familia. 

Episodio IV - Una Nueva Esperanza: Como diría Piqué, contigo empezó todo. Aunque es cierto que los efectos de esta peli se han quedado ya muy obsoletos, lo cierto es que no es fácil entender tras los primeros minutos de metraje por qué esta película tuvo el impacto que tuvo. Y es que vamos a ver, poneros en situación: 1977, lo más avanzado (tecnológicamente) que se podía ver en un cine probablemente sería Tiburón, y de repente aparece un tío enorme con un traje negro y una espada láser roja dando caña. Como para no quedarte flipado.

Además de esta espectacular entrada, la primera parte tiene de todo: un argumento interesante, NAVES ESPACIALES, personajes bien construidos, ESPADAS LÁSER, objetos que se mueven solos Y A HARRISON FORD. A pesar de que a George Lucas le costó Dios y ayuda rodar la película, lo cierto es que esta aventura espacial fue un acontecimiento de masas cuyo alcance ha superado cualquier sueño que haya tenido el director, y cuya influencia se vería años después en películas tan míticas como Alien o Blade Runner.

Dentro de los poquísimos fallos que se le podrían encontrar a esta película, podríamos mencionar las actuaciones de algunos personajes y la simpleza de los efectos especiales. Pero en el primer caso el presupuesto no permitía a grandes celebridades, y en el segundo era el año 1977, así que no podemos quejarnos.

Episodio V - El Imperio Contraataca: Esta película es, simple y llanamente, una bofetada en cara a todo aquel que diga que las películas de ciencia-ficción no suele tener un argumento interesante. Si bien el episodio IV estaba más cerca de un público adolescente, el Episodio V toma un tono más maduro que además inserta temas como el fracaso dentro del argumento. De repente Luke Skywalker ya no es un chico del desierto que cierra los ojos y destruye una estación espacial, es un Jedi que tiene que evitar caer en la tentación de unirse al todopoderoso Imperio Galáctico mientras guía a un pequeño grupo de rebeldes contra ese mismo Imperio. Casi nada.

Además de este interesante giro menos infantil hay muchas más cosas geniales de esta película: la relación de Han y Leia (que es para quedarse embobado), la entrada de Yoda y de Lando en la saga, la magnética presencia de Darth Vader cada vez que aparece en pantalla o las escenas y diálogos sobre el esfuerzo, el fracaso y la responsabilidad en Dagobah son solo algunos ejemplos. Es aquí cuando Star Wars da el paso definitivo para establecerse como un mito, gracias en gran parte al tono más oscuro y serio que le da Irvin Kershner. Y eso sin contar con la que es considerada la mejor frase de toda la historia del cine, el giro de guión sobre el que se sustentan todos los giros de guión modernos. Una frase que, por su historia, no mencionaremos porque no hace falta.

Episodio VI - El Retorno del Jedi: ¿Cómo se puede mejorar el Episodio V? Respuesta rápida: No se puede. Y no se puede por dos razones fundamentales: primero, que era 1980. Hay casos, como Vengadores: Endgame o El Señor de los Anillos, donde el último capítulo es el mejor de la saga, pero hablamos ya del siglo XXI (muchos mejores efectos y muchos más ejemplos que precedían a estas películas) . Y segundo, que ya se había publicado que le tercera película sería la última, por lo que todo el mundo conocía el final (el bien vence al mal), si bien no se sabía cómo se iba a desarrollar. 

Aún con estos handicaps la última película de la saga original es una película muy buen y muy, muy digna. Es cierto que no llega al nivel de las otras dos, pero cuando la última parada de tu viaje está ya escrito es relativamente complicado hacer una obra que sorprenda y que sea de verdad recordada. Aún con eso, aquí tenemos elementos que son ya historia del cine: el rescate de Han Solo, la reconversión del malo más malo de todos los malos y el triunfo de Luke y la rebelión son solo algunos ejemplos. Además, ver morir al "pesao" del Emperador siempre es gratificante.

¿Qué defectos tiene esta película? Pues bueno, quizás el primero es el hecho de que haya una nueva Estrella de la Muerte. Usar de nuevo este recurso, encima con una Estrella a medio hacer pues bueno, podría haber sido diferente. Ir al palacio del Emperador a inflarle a palos habría estado muy bien, no nos vamos a engañar. Del mismo modo, la fuerza argumental en varios puntos se pierde, dejando a esta película con partes muy icónicas y atractivas pero con algunos valles que cuesta un poquito transitar. Y finalmente pues a ver, el giro que da la relación entre Luke y Leia está genial y también es historia de esta saga, pero no tiene mucho que hacer frente a la revelación de la película anterior. Sin embargo, como todos los demás fallos que existen en esta trilogía, son meras imperfecciones que no hacen sino mejorar el conjunto. Las cosas perfectas no le gustan a nadie, y quien diga lo contrario, miente.

Pues bueno, hasta aquí el análisis de la trilogía de trilogías. Ya solo nos queda la última parte de Star Wars, donde sí que tengo el garrote preparado para dar palos a esas películas y a alguno de los enterados que las critican o dignifican. Pero para eso quedan un par de días, hasta entonces, ¡Que la Fuerza os acompañe!

Analizando las trilogías de Star Wars: Parte Tres