sábado. 18.05.2024

CSIF lamenta que las agresiones físicas y verbales a los profesionales de la sanidad cordobesa hayan experimentado un aumento del 12% en 2023 respecto al año anterior, con un total de 149 ataques registrados en los centros de salud y hospitales de la capital y de la provincia. Según los datos oficiales de la Consejería de Salud y Consumo, más de la mitad de estos episodios violentos tiene lugar en la Atención Primaria, mientras que en los hospitales la mayor parte ocurre en las consultas médicas, las zonas de admisión y las Urgencias.

La responsable del Sector de Sanidad de CSIF Córdoba, María Maestre, considera especialmente preocupante el hecho de que las agresiones físicas casi se hayan triplicado al pasar en un año de 7 a 23. En cuanto a las verbales, estas sumaron 126, el mismo número que se registró en 2022. “Estos datos muestran una tendencia al alza que hace evidente que esta lacra está lejos de poder resolverse mientras la Administración no ponga más medios para acabar con ella”, según remarca la representante sindical.

A la luz de estas estadísticas, Maestre exige que “no se normalicen bajo ningún concepto este tipo de conductas que, desgraciadamente, sufren los trabajadores y las trabajadoras de la sanidad pública cordobesa en su lugar de trabajo”. Además, recuerda que “hay otros episodios violentos que suceden de forma verbal todos los días, como injustificadas faltas de respeto, malos modos o insultos, que no se comunican al centro sanitario en cuestión y que, por lo tanto, no aparecen reflejados en los datos oficiales que facilita la Administración”.

La máxima responsable de CSIF Sanidad Córdoba destaca que “entendemos que hay muchas formas de manifestar el desacuerdo ante los retrasos en las citas y en las listas de espera que arrastra la sanidad pública por la sobrecarga asistencial existente derivada de la falta de personal, pero la solución a estas situaciones nunca pasa por agredir a quienes nos cuidan”. “Este déficit de profesionales origina en muchas ocasiones momentos de desesperación entre los usuarios y sus familiares que desembocan en ataques hacia los profesionales, como personal administrativo, celadores, TCAE, enfermeras o facultativos, que desarrollan su labor de la mejor manera posible”, recalca Maestre.

Por todo ello, CSIF reclama a la Administración sanitaria el refuerzo urgente de la vigilancia en los centros y el aumento de las plantillas de todas las categorías del Servicio Andaluz de Salud (SAS), ya que “cuantos más recursos humanos haya, mejor será la atención que se prestará a la ciudadanía y menor será la posibilidad de que se produzcan conflictos que deriven en una agresión”.

Suben las agresiones a sanitarios cordobeses en 2023, hasta 149