domingo. 26.05.2024

En la primera fase del Parque de Levante se plantaron unos 1000 árboles aproximadamente, de buen porte pero en fecha inadecuada, por exigencias del momento que se adjudica la obra de realización (esa fue la explicación que nos dieron en su día por parte de los responsables de la Gerencia Municipal de Urbanismo); más del 40% de ellos se secaron, fundamentalmente, por una dotación de agua de riego insuficiente, a lo largo del verano del 2022. Posteriormente, en fechas más apropiadas para el transplante del vivero al terreno, la empresa adjudicataria los repuso casi todos, no todos.

Aún siguen los cipreses secos plantados de la primera reforestación. Según la GMU, la conservación y el mantenimiento de la primera fase ha pasado de la Gerencia de Urbanismo a Parques y Jardines, en 2023, por tanto, insistimos, es la responsable última de hacer todo lo posible por mantener con vida los cientos de árboles plantados por segunda vez. Sin embago, y a pesar de lo ocurrido con la arboleda de la primera plantación, de nuevo un porcentaje significativo de los árboles se están secando por falta de una dotación de riego adaptada a la especie y al momento critico de su primer año de vida fuera del vivero.

Los servicios técnicos de Parques y Jardines deberían de saber que los árboles de vivero o trasplantados de un lugar a otro (adultos), necesitan un apoyo de agua al menos durante los tres primeros años, especialmente durante los cuatro meses de rigurosa canícula de Córdoba. Y la cuestión no es que no se esté regando (con un tractor y cuba de agua); la cuestión es que la periodidad del riego está siendo claramente insuficiente.

Además, desde la Plataforma en Defensa del arroyo Pedroches del Parque de Levante, entienden que los servicios técnicos de Parques y Jardines deberían de tener presente que no todas las especies requieren la misma cantidad ni periodicidad de riego. De hecho, hay especies arbóreas plantadas, como las pináceas, encinas y algarrobos, que están aguantando relativamente bien. No obstante, con todo, hay especies arbóreas que presentan claros síntomas de estres hídrico, como los álamos y los almezos (ambas especies caducifolias), y otra especies, particularmente los fresnos (también caducifolia), que se han secado.

Son precisamente estas especies arbóreas las que necesitan una mayor apoyo hídrico, a diferencia de otras especies mejor adaptadas y menos exigentes. La impresión comprobada sobre el terreno, es que todos los árboles, independientemente de los requerimientos de cada especie , de su punto de localización, y de su estado, reciben la misma cantidad de agua, y eso es un gravísimo error de planificación que puede suponer la pérdida de una parte considerable del dosel arbóreo incorporado a los terrenos que conforman el Parque de Levante.

Desde la plataforma alegan que "no se puede argumentar el tema de la sequía ya que en mantener adecuadamente el Parque de la Asomadilla se requieren 1.500 metro cubicos de agua diarios, segun nos indico el anterior Concejal de Parque y Jardines del Ayuntamiento de Córdoba y que una cuba de riego tiene una capacidad de 2.5 metros cubicos. ¿Como se quiere que la ciudadanía valore esta modificación del Parque de Levante si observa, espantada, que los árboles plantados son, en la práctica, casi abandonados a su suerte durante estos meses de verano? ¿Hasta cuando nos van a argumentar, de forma reiterada, que no tienen personal suficiente en dicha Área de Parques y Jardines?"

El Parque de Levante se vuelve a secar debido a las altas temperaturas