sábado 30.05.2020

La Mezquita-Catedral de Córdoba es un monumento "verde" al emplear un 100% de energía renovable

Mezquita-Catedral de Córdoba
Mezquita-Catedral de Córdoba

El conjunto monumental Mezquita-Catedral de Córdoba suma ya media década entre los primeros hitos universales del planeta en consumir únicamente energías renovables, junto a pioneros en estas características como el Puente de la Torre de Londres o la propia Torre Eiffel.

Así lo ha recordado la comercializadora de electricidad proveniente de renovables Unieléctrica, especializada en pymes y autónomos, que contó con el CabildoCatedral entre sus primeros clientes cuando la empresa despegaba en el sector. En concreto, los contratos con el Cabildo (el propio monumento, instalaciones complementarias, etcétera) suponen un consumo aproximado de 350.000 KW al año, un gasto que, en primer lugar, es muy contenido y enormemente eficaz en relación a la magnitud del complejo y la enorme actividad que registra (trabajos de restauración con maquinaria específica, oficinas administrativas, iluminación, etcétera).

Sin embargo, en un segundo término destaca aún más el impacto medioambiental, gracias al uso de electricidad proveniente de fuentes 100% renovables. Así, el ahorro de emisiones de CO2 a la atmósfera puede cifrarse en torno a las 134 toneladas al año, en comparación con el contrato eléctrico medio de otras comercializadoras que mezclan energías provenientes también de renovables pero a las que se le añade la nuclear y de combustibles fósiles. 

Dicho con otras palabras: se trata de un ahorro de emisiones de CO2 equivalente a sacar de las calles a 62 vehículos de gasolina diarios en un trayecto de 15 Km de ida y otros tantos de vuelta en un recorrido urbano. Al año, la Mezquita-Catedral evita emisiones de este gas invernadero similares al que producirían 22.630 turismos en este tipo de itinerarios, más de 113.000 coches en estos últimos cinco años.

El conjunto monumental Mezquita-Catedral sigue así entre los pioneros de los monumentos históricos "verdes‟ del mundo, justo en unos años en donde ya comienza a ser habitual la incorporación tanto de hitos del patrimonio como de administraciones locales y regionales de toda Europa al uso de energías renovables a través de una comercializadora „verde‟.

Y todo ello en un camino hacia la descarbonización de la energía que en su día emprendió el Cabildo de forma discreta, muy lejos de las enormes campañas publicitarias que, por ejemplo, se realizó en torno a los contratos con renovables para el Puente de la Torre de Londres, coincidiendo con las olimpiadas de Londres, y especialmente con la Torre Eiffel. “Tan importante como el factor medioambiental, que sin duda tiene también un impacto en la imagen de nuestros clientes, es la eficacia del consumo que se realiza para sacarle el mayor provecho.

En ocasiones, estudiando bien las necesidades, se consiguen ahorro de hasta el 30% en las facturas respecto a la comercializadora antigua facturas.

Vendemos energía, pero no a toda costa, y reducir el gasto y el despilfarro es un deber, además de velar por el planeta”, afirma el director gerente de Unieléctrica, Diego Montes. Unieléctrica, con sede física y social en Córdoba, es una de las pocas decenas de comercializadoras certificadas como verdes por la CNMC de las cerca de 400 autorizadas en la Península y los archipiélagos canarios y balear (que tienen diferente reglamentación eléctrica), ya que el total de la producción que vende proviene de fuentes renovables (eólica, hidroeléctrica, termosolar, fotovoltaica, etcétera) lo que le supone un ligero coste adicional en la compra diaria de energía para sus clientes en toda España (130.000 con las empresas de su grupo), en general autónomos y pymes, aunque también numerosas instituciones y administraciones. En el 2019 el grupo Unieléctrica tuvo una facturación bruta de 440,1 millones de euros, colocándose entre las 30 primeras empresas andaluzas y dio su salto a la comercialización de gas.