viernes. 01.03.2024

Los hermanos franciscanos de la Cruz Blanca de Córdoba han vivido con emoción su tradicional encuentro para compartir un reconfortante perol de migas este domingo. Esta celebración, marcada en el calendario prenavideño de la ciudad, se ha convertido una vez más en una conmovedora muestra del fuerte respaldo social que esta entidad recibe.

Numerosos líderes institucionales se hicieron presentes en este encuentro que tuvo lugar en las instalaciones del antiguo Hospital Militar de la avenida Virgen de Linares, un espacio dedicado a brindar atención integral y especializada a personas con discapacidad física e intelectual. Entre los distinguidos asistentes se encontraban el presidente del Parlamento de Andalucía, Jesús Aguirre, el consejero de Justicia, José Antonio Nieto, el delegado del Gobierno, Adolfo Molina, el presidente de la Diputación de Córdoba, Salvador Fuentes, y el gerente de la Universidad de Córdoba, Eulalio Fernández, entre otros.

Este emotivo evento solidario giró en torno a las migas preparadas con esmero cada año por los integrantes y voluntarios de la Asociación de Amigos de los Hermanos de la Cruz Blanca, quienes se encargaron de elaborar las delicias gastronómicas. Según explicó el presidente del colectivo, Miguel Ángel Caracuel, este laborioso proceso inició el día anterior, mojando y salando las migas. Desde las 09:00 del domingo, más de 15 personas se dedicaron a preparar cuatro peroles.

Para la elaboración de las migas, una tradición que se celebra en la casa familiar de San Francisco de Asís desde 2004 (excepto el parón de la pandemia), Caracuel compartió que siguieron la lista de ingredientes de años anteriores, utilizando 70 kilos de pan, 20 de panceta, 15 de chorizo y 10 de ajo y aceite a demanda. Estos ingredientes culminaron en la preparación de cientos de platos de migas que, como siempre, fueron todo un deleite y reflejaron la destreza de los cocineros.

"Esta es una cita imprescindible y una tradición arraigada en Córdoba", expresó con emoción el presidente de la entidad mientras supervisaba que todo transcurriese con total normalidad y tranquilidad. En su opinión, la numerosa asistencia a esta llamada solidaria anual demuestra el fuerte "respaldo social que tenemos y que se demuestra con la presencia de todas las personas que vienen".

Aunque la entidad cuenta actualmente con 350 socios, Caracuel reconoció que "cuesta involucrar a la gente joven". Destacó el trabajo conjunto con los hermanos de la Cruz Blanca para "ayudar a los chicos" de la residencia y del centro de día, haciendo un llamado a buscar nueva energía que contribuya a mantener la asociación.

Al cerrar el año, Caracuel reflexionó sobre las actividades realizadas a lo largo del ejercicio, resaltando que "lo más interesante que hemos hecho ha sido el Camino de Santiago en abril", además de mencionar las vacaciones de los chicos en la casa de Torrox (Málaga) durante el verano.

En la casa familiar de San Francisco de Asís, donde residen 55 personas en la residencia de afectados y gravemente afectados, y otras 14 asisten al centro de día, Caracuel subrayó que con las actividades realizadas buscan hacer que la vida de estos chicos sea lo más normal posible.

Frente a esta noble labor, Caracuel confesó que siempre defiende que "nadie es imprescindible, pero hacemos falta y somos capaces de dar una vida más normal a este colectivo". Además, destacó que "los chicos te dan más de lo que tú les das a ellos y son muy agradecidos".

Córdoba abraza la solidaridad con el perol de migas de la Cruz Blanca