martes 26.05.2020

Los funcionarios de prisiones reclaman ser considerados como personal de alto riesgo frente al Covid

Prisión de Alcolea. Imagen de archivo
Prisión de Alcolea. Imagen de archivo

CCOO considera que las Instituciones Penitenciarias son un servicio público esencial que trabaja con la población reclusa, considerada especialmente vulnerable por padecer patologías previas e inmunodeficiencia adquirida por el confinamiento en espacios cerrados. Parte de las y los profesionales que trabajan con ellos tienen que mantener un contacto estrecho y no pueden mantener la distancia de seguridad preventiva. Por eso, desde el Sindicato llevamos dos semanas pidiendo que les proporcionen los Equipos de los Equipos de Protección Individual (EPI), una demanda que aún no ha sido atendida en la mayoría de los centros penitenciarios.

El sindicato recuerda que el Centro penitenciario de Córdoba tiene una población reclusa de más de 1.000 internos y prestan servicio en ella más de 450 funcionarios y funcionarias. Aunque en los centros penitenciarios hay unas plantillas de funcionariado envejecidas que hay que proteger, ahí están arrimando el hombro en estos momentos tan difíciles, sin olvidar que la población interna es especialmente vulnerable, con inmunodepresión adquirida por la reclusión y el hacinamiento y con patologías previas. Por ello, a pesar de las distintas medidas preventivas y organizativas del trabajo, de la suspensión de las comunicaciones o de las actividades grupales que se han adoptado, es necesario ampliar las medidas preventivas.

Para CCOO, el colectivo de las prisiones debe tener un acceso rápido y masivo a los tests rápidos de detección del COVID-19. Es importante que conocer lo más rápido posible el personal e internos que están infectados para evitar la propagación del virus y que aparezcan brotes descontrolados en las prisiones. Además, en las próximas semanas se espera un crecimiento de la infección, ya que ya se han registrado los primeros casos distribuidos por 28 centros penitenciarios y juega en nuestra contra que la detección del coronavirus se demora más que su manifestación, y que podemos tener personas asintomáticas portadoras del virus sin que lo sepan e incluso internos que pueden ocultar los síntomas para no ser apartados de su grupo y de su módulo residencial, indica CCOO.

Desde el sindicato se quiere prevenir que se repita la situación tan dramática de las residencias de ancianos, ya que los centros penitenciarios comparten con ellas varias características comunes. Por eso, se necesita que se dote de mascarillas que protejan al personal, guantes y gel hidroalcohólico.

Por último, CCOO, agradece las palabras que Fernando Simón, Director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, dedicó al colectivo de trabajadores y trabajadoras de prisiones en su última comparecencia, considerándolo de alto riesgo y solo hay que esperar que el Gobierno lo materialice cuanto antes, ha reseñado el sindicato.

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