martes. 23.07.2024

Con la llegada del verano, las escuelas de verano se convierten en uno de los eventos más esperados por los niños cordobeses. Este programa, con un presupuesto de 421.000 euros, busca ofrecer un espacio educativo y de convivencia donde los pequeños puedan jugar y aprender, facilitando así la conciliación familiar durante las vacaciones escolares. "El Ayuntamiento de Córdoba entiende que esto es una apuesta que seguimos todos los años y que deberemos ir aumentando porque la demanda ha sido mucha", comentó Eva Contador, la teniente de alcalde delegada de Servicios Sociales.

Este año, un total de 1.960 niños, nacidos entre 2009 y 2019, se benefician del programa, aunque la alta demanda ha dejado a 300 pequeños en lista de espera. Contador explicó que "en los primeros días, iremos viendo si todos los niños que han sido admitidos tienen su matrícula hecha correctamente ya que a veces nos encontramos en el día a día que estos niños algunos no vienen entonces se tira de los que se encuentran en lista de espera". Ante esta situación, consideró que “quizás el año que viene tendremos que poner, a lo mejor, más colegios a funcionar, para que los niños y todas las peticiones que tengamos podamos atenderlas”.

Las actividades programadas para este mes de julio, de 10:00 a 13:00, incluyen tareas deportivas, de ocio y dinámicas centradas en fomentar el ámbito familiar. El lema de esta edición es la paz, y todas las actividades girarán en torno a este tema. Aunque solo llevan dos días de inicio, los niños ya muestran entusiasmo. Thiago, por ejemplo, prefiere “jugar al balón o con los aros”, mientras que Amanda disfruta “cantar canciones infantiles y aprender nuevas”.

La escuela de verano del colegio Vista Alegre es solo uno de los 17 centros participantes, con otros ubicados en distritos y barriadas periféricas de la ciudad, como Virgen de la Esperanza, Los Califas, Fernán Pérez de Oliva, Mirasierra, Miralbaida, Hernán Ruiz, Antonio Gala, Tirso de Molina, Jerónimo Luis de Cabrera, Federico García Lorca, Azahara, Maimónides, Centro Cívico, Joaquín Tena Artigas, Santa Bárbara y Elena Luque.

Elena, una educadora social y monitora en la escuela, destacó que los beneficios no solo son para los niños, sino también para los padres que trabajan, asegurándoles que “los niños están bien protegidos”. Además, mencionó que formar equipos con diferentes niños les hace mucho bien, ya que muchos se conocen y saben de dónde vienen, lo que facilita la integración y el aprendizaje.

En la escuela de verano, tanto caras nuevas como conocidas se dan cita en un ambiente de diversión y aprendizaje. Manuel, un pequeño de cinco años, aseguró que aunque no ha hecho muchos amigos nuevos, conoce a tres niños de su colegio y se lo está "pasando muy bien". La combinación de actividades lúdicas y educativas promete hacer de este verano una experiencia inolvidable para los niños cordobeses.

Las escuelas de verano de Córdoba: Sinónimo de diversión y aprendizaje