jueves. 20.06.2024

Las desigualdades sociales a las que se enfrenta el Pueblo Gitano en toda Europa y también en España han sido motivo de numerosos estudios e investigaciones científicas. A su vez, han servido como punto de partida para el diseño de políticas públicas y programas de intervención social. Sin embargo, después de décadas desarrollando dichas investigaciones y políticas, las condiciones de vida de la población gitana no han mejorado al ritmo deseado, también en materia de vivienda.

La investigación que aquí se presenta ha tenido como objetivo principal analizar las condiciones de habitabilidad de la población gitana en España, centrándose en las vías de acceso, las carencias tanto de suministros básicos como de las características materiales de las viviendas, y las formas de discriminación que dicha comunidad sufre en el acceso a la vivienda, y durante su residencia. La investigación se ha desarrollado con especial atención a la situación de las mujeres gitanas, quienes han sido encuestadas en mayor proporción que los hombres gitanos. De la misma manera, el informe también se fija en las familias gitanas que aún viven o han vivido en asentamientos o chabolas. Para garantizar esta última cuestión, en todas las comunidades autónomas se ha encuestado a familias gitanas que cumplían estas características. Este estudio ha sido dirigido por el Dr. Fernando Macías-Aranda, profesor de la Universidad de Barcelona y miembro del Centro de Estudios Gitanos (CEG) de CREAUB. La investigación se enmarca en un programa de la Federación de Asociaciones de Mujeres Gitanas, KAMIRA, y ha estado financiada por el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 del Gobierno de España.

Entre los principales resultados y conclusiones alcanzados, destacan los siguientes:

1. A pesar de que existen números informes y estudios sobre la situación de la comunidad gitana en España en materia de vivienda, realizados por organizaciones gubernamentales y sociales, existe un importante vacío en la literatura científica, en lo que se refiere a investigaciones competitivas sobre las condiciones de habitabilidad del Pueblo Gitano, especialmente en lo referente a la discriminación que sufre esta comunidad en el acceso a la vivienda y durante su residencia en la misma, así cómo a actuaciones de éxito para mejorar las condiciones de vivienda del Pueblo Gitano. 

2. A pesar de este vacío, los estudios e informes de los que disponemos, y especialmente los más recientes, evidencian que la comunidad gitana sufre una segregación residencial significativamente acusada, especialmente en barrios desfavorecidos, así como peores condiciones de habitabilidad.

3. Especialmente llamativa es la percepción de la discriminación de la comunidad gitana en materia de vivienda. Los estudios e informes más recientes evidencian que la comunidad gitana es uno de los grupos que mayor discriminación sufre en el acceso a la vivienda, y durante su residencia en la misma, especialmente por parte del vecindario. El color de piel, el nombre o los apellidos, la forma de vestir o la forma de hablar, entre otros, se presentan como los elementos más percibidos por la comunidad gitana para sufrir dicha discriminación a la hora de acceder a una vivienda.

4. Este estudio recoge datos de 360 hogares gitanos de toda España a través de una encuesta (cuestionario), principalmente de Andalucía, Aragón, Principado de Asturias, País Vasco, Cataluña, Comunitat Valenciana, Extremadura y Comunidad de Madrid. Ello ha supuesto poder recoger datos de más de 1.400 personas gitanas, que atendiendo a la población gitana que se estima vive en España, supone un margen de error de la encuesta del 2.61%, siendo el intervalo de confianza del 95%.

5. Las características sociodemográficas de la muestra que ha participado en este estudio están totalmente en consonancia con las características que presenta la población gitana en España en general, y que se recogen en numerosos estudios o informes, así como en investigaciones científicas: la mitad de la muestra estaba casada o en pareja de hecho; el 78,61% de las personas encuestadas tenía hijos/as, y casi el 70% de ellas/os residían con sus hijos en el hogar; más del 40% únicamente tenían finalizada la educación primaria y un 18% la educación secundaria; y casi el 22% estaba asalariado a tiempo completo y el 30,69% desempleado, entre otras situaciones laborales.

6. En relación con las condiciones de habitabilidad de la población gitana que ha participado en este estudio, se evidencia que las unidades de convivencia y el número de personas que residen en los hogares gitanos es mayor a la media española. Esto implica que conviven más personas en menos espacio, lo que sugiere que el 35% vive en situación de hacinamiento. Esta situación genera, por ejemplo, que el 79% de las personas encuestadas afirman que sus hijos/as carecen de escritorio propio para estudiar y/o hacer los deberes y que deben utilizar la mesa del comedor para esos menesteres (67%), ya que la vivienda donde residen no dispone de un espacio y o habitación donde se pueden realizar tareas de estudio y/o estar concentrado en silencio (74%), o que el 38% de las personas adultas tienen que compartir habitación (más allá de con su pareja).

7. No se observan grandes problemas relacionados con los servicios y las condiciones de las viviendas, excepto en el 47% que afirma no disponer de calefacción y el 21% de wifi. Al mismo tiempo, el 38% considera que su vivienda tiene una climatización inadecuada, el 16% sin una correcta ventilación y el 31% que tiene humedades.

8. Se observan grandes diferencias con la media española en lo referente a la situación de los barrios donde residen las familias gitanas: el 32,31% reside en zonas con problemas de delincuencia (frente al 14,1% del resto de hogares españoles) y solo el 36,77% siente que no tiene ningún problema en el barrio (frente al 60,77% del resto de hogares de nuestro país).

9. En lo que se refiere a las familias que viven en asentamientos, a pesar de tener un número de casos reducido, destaca que de las personas que viven en asentamientos, el 84% tiene la documentación en regla, cerca de la mitad no tienen ingresos o contrato laboral, más de un tercio afirma vivir en un asentamiento porqué nadie quiso alquilarles una vivienda y una quinta parte afirma no haber recibido la ayuda necesaria por parte de la administración.

10. La educación superior, especialmente los estudios universitarios, juega un papel determinante en las condiciones de habitabilidad de la población gitana: unidades de convivencia menores, menos hacinamiento, mejores servicios de la vivienda y menos problemas en el barrio, entre otros.

11. En relación con la tipología de la vivienda de la población gitana que ha  participado en este estudio, destaca el 38% tienen viviendas de propiedad (de los cuales el 60% con hipoteca), el 32% viven de alquiler, el 22% viven en viviendas cedida por la administración, y un 6% en viviendas ocupadas. Esto supone diferencias importantes con la media española, donde el 75,9% de los y las españolas reside en viviendas de propiedad y el 18,01% en régimen de alquiler.

12. En relación con las vías de acceso a la vivienda de la población gitana son pisos propiedad de las administraciones públicas (23%), las inmobiliarias (18%) y la vivienda en pisos de familiares o amigos (18%). Destaca la variable otras (32%), de la que solo el 26.47% corresponde a ocupaciones.

13. Nuevamente, la educación superior, especialmente los estudios universitarios, juega un papel determinante en la tipología y las vías de acceso a la vivienda de la población gitana: las y los gitanos universitarios muestran índices mayores de propiedad, compran en el marcado libre con mayor frecuencia, y pagan importes mayores por el alquiler, entre otras. También la educación superior está facilitando en mayor grado la movilidad de personas gitanas, con respecto a las que tienen un nivel de estudios inferior.

14. En lo que se refiere a la discriminación que sufre la comunidad gitana en el acceso a la vivienda, o durante su residencia en la misma, destacan que el grado de discriminación es significativamente superior en procesos de búsqueda de vivienda (63%) que mientras se reside en ella (42%); ambos índices altísimos con respecto a la media nacional. El nivel formativo sí parece tener incidencia en la búsqueda de vivienda, especialmente en aquellas personas con alta titulación, el 51% de las cuales ha sufrido discriminación frente el 64% y 67% de las personas con formación baja y media, respectivamente. En cuanto a las motivaciones, es importante destacar que, tanto en situaciones de habitabilidad como en la búsqueda de vivienda, el principal motivo de discriminación es la etnicidad y las casuísticas son, muy mayoritariamente, de múltiple discriminación;

15. Este estudio evidencia la infradenuncia de los casos de discriminación, ya sea mientras se reside como en situación de búsqueda, que está motivada por una baja percepción hacia los resultados favorables de esta, ya sea directamente hacia la denuncia en si (54-55%) como por la desconfianza de las instituciones (27 y 24%, respectivamente).

16. El nivel educativo alto de las familias (educación superior) está estrechamente relacionado con mejores condiciones de habitabilidad, mayor movilidad residencial y mejores situaciones de acceso y tipología de las viviendas. Los niveles educativos medio y bajo se comportan a menudo de manera semejante, y se correlacionan con peores condiciones de habitabilidad. No obstante, todos los niveles educativos (alto, medio y bajo) sufren unos porcentajes de discriminación inaceptables y alarmantes, por encima del 60% de los casos, en todos los niveles.

17. Las conclusiones y recomendaciones más relevantes de este estudio hacen referencia a la urgente necesidad de:

• Desarrollar investigaciones científicas con impacto social que no solamente arrojen luz a la situación actual del pueblo gitano en materia de vivienda, si no sobre actuaciones de éxito para mejorar su situación.

• Implementar Actuaciones Educativas de Éxito en los centros escolares, que incrementen las oportunidades y los resultados del alumnado gitano y sus familias, así como desarrollar programas educativos de alta calificación (acceso a la universidad o a la educación superior en general), ya que el nivel educativo alto guarda una relación directa con la mejora de las condiciones de habitabilidad del pueblo gitano, así como con otros aspectos relacionados con la tipología de los hogares donde reside.

• Desplegar un marco normativo y legislativo que persiga de una manera eficaz el Antigitanismo, especialmente en el acceso a la vivienda del pueblo gitano, ya que la gran mayoría de las personas gitanas, independientemente de su nivel formativo o su situación laboral, uy otros factores de riesgo sufren discriminación en materia de vivienda, únicamente por ser o parecer gitanos.

• Dirigir la financiación de la Unión Europea, específicamente los Fondos Europeos de Desarrollo Regional (FEDER) y los Fondos Sociales Europeos (FSE), hacia proyectos  concretos destinados a mejorar la situación de vivienda de la población gitana. La evidencia recopilada revela desigualdades significativas en el acceso a la vivienda y las condiciones de habitabilidad entre la población gitana y la general. La asignación de recursos de los FEDER y FSE a iniciativas que aborden directamente estas problemáticas contribuiría no solo a mejorar las condiciones de vida de la comunidad gitana, sino también a avanzar en la promoción de la inclusión social y la igualdad de oportunidades. Es fundamental reconocer que el acceso adecuado a la vivienda es un pilar central para el bienestar y la participación activa en la sociedad, y, por lo tanto, la inversión dirigida a mejorar estas condiciones puede ser un catalizador significativo para reducir las disparidades existentes.

Las desigualdades sociales que enfrenta el pueblo gitano en España