martes 21/9/21

CSIF reclama que se dé voz a los trabajadores de las microempresas cordobesas, que no cuentan con representación sindical

Con motivo del Día Mundial de las Microempresas y las Pymes, el sindicato también pide que se creen comités sectoriales provinciales para sustituir a los delegados de personal

CSIF reclama la apertura de “nuevas vías de negociación” y la creación de comités sectoriales en Córdoba para así permitir, entre otras cosas, que los trabajadores de las 18.445 empresas con entre uno y cinco trabajadores asalariados que hay en la provincia puedan tener sus representantes sindicales, algo que ahora mismo no ocurre.

Con motivo del Día Mundial de las Microempresas y las Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes), que se celebra mañana, el responsable del Sector de Empresa Privada de CSIF Córdoba, Antonio Andrés, reivindica que “hay que cambiar el ámbito de la negociación” y conseguir que los empleados de estas empresas disfruten de una representación de la que ahora mismo carecen.

CSIF reclama que se elijan comités de ámbito sectorial y provincial para las empresas con menos de 50 personas en plantilla que no estén sujetas a convenio colectivo alguno. “Para eso habría que modificar artículos del Estatuto de los Trabajadores”, avisa. El artículo 62 de esta norma establece que las empresas con entre 6 y 49 asalariados pueden tener de uno a tres delegados. Las formadas por entre seis y diez trabajadores ni siquiera tienen esa obligación y solo eligen un delegado de personal si lo decide la plantilla por mayoría. Las que no llegan a seis empleados, sin embargo, “no participan en la elección de sus representantes y no tienen derecho a ninguno”, según Andrés.

“Si se realizaran los cambios, las unidades electorales se adaptarían a los ámbitos de negociación y representación y se daría más voz a miles de trabajadores, ya que se constituirían comités de empresa fuertes formados por quienes estén acogidos a un mismo convenio”, explica el representante sindical. “Así se fomentaría la negociación y la participación de los representantes de los trabajadores y se eliminarían los delegados de personal, cuyo cometido sindical es escaso en la mayoría de los casos”, añade.

Según el directorio del Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2020 había en Córdoba 48.326 empresas activas y 46.214 eran microempresas con una plantilla de entre cero y nueve trabajadores asalariados, lo cual supone el 95,6% del total. La mayoría de esas empresas (25.976) se nutren de autónomos y no tienen asalariados. Entre el resto 13.810 contaban uno o dos trabajadores, 4.635 con entre tres y cinco y 1.793 con entre seis y nueve.

Además, Andrés reivindica que “debe ampliarse el espectro de la representatividad” para participar en la concertación social, ahora restringida a los sindicatos históricos en virtud de la “obsoleta” Ley de Libertad Sindical de 1985, que es “la única ley no reformada desde el inicio de la democracia”. CSIF propone modificar el artículo 6.2., que atribuye la consideración de sindicatos más representativos a nivel estatal a los que acrediten tener “el 10% o más del total de delegados de personal de los miembros de los comités de empresa y de los correspondientes órganos de las Administraciones”, porcentaje que en las comunidades autónomas sube al 15%.

El sindicato lamenta que la negociación colectiva “se ejerce de forma poco transparente en un momento en el que la sociedad demanda una mayor claridad en el ejercicio de la actividad sindical” y defiende que el requisito de representatividad baje al 5%, “como ocurre en las elecciones de carácter político”. Así espera que quede plasmado en la futura Ley de Participación Institucional, cuya tramitación fue acordada por la Junta de Andalucía a principios de 2020.

Andrés confía en que esa norma aclare “cuáles serán los actores de la concertación social y el papel de cada uno, así como sus derechos y obligaciones”, lo cual “permitirá adaptar el diálogo social a la realidad actual, diversa y heterogénea, porque no puede ser que miles de trabajadores no estén representados”. “De esta forma se favorecería la pluralidad sindical y se evitaría el monopolio de los llamados sindicatos de clase en todos los foros. Entendemos que esta reforma sería entendida por todos los trabajadores como un ejercicio de potenciación de la democracia sindical y un avance en la participación de otros sindicatos profesionales e independientes”.

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