domingo. 14.07.2024

La subida de temperaturas prevista para estos días -después de un comienzo de verano bastante llevadero- ha llevado al voluntariado de Cruz Roja a intensificar las llamadas telefónicas a 800 personas mayores en toda la provincia, para conocer su estado de salud y ofrecerles una serie de consejos básicos para prevenir los efectos del calor.

Dichas llamadas –para las que se da prioridad a personas que viven solas- se realizan a través del servicio de Proximidad Local, que la institución humanitaria tiene en funcionamiento tanto en Córdoba como en las asambleas de Baena, Hinojosa del Duque, Lucena, Peñarroya-Pueblonuevo, Priego de Córdoba, Pozoblanco, Palma del Río, Puente Genil, Rute y Villanueva de Córdoba.

El centro de contacto encargado de coordinar todo este programa cuenta con agendas personales de los usuarios y usuarias, esto es, una base de datos en la que se almacena información sobre quienes requieren una especial atención por su situación de riesgo, enfermedad o vulnerabilidad.

De este modo, la iniciativa persigue no solo proporcionar información sobre cómo afrontar las altas temperaturas evitando riesgos para la salud, sino también detectar posibles casos de malestar de personas por el calor y activar, en el caso de que sea necesario, a los servicios de emergencia.

Todo ello se enmarca dentro de la campaña preventiva lanzada por Cruz Roja en toda España bajo el lema 'En guardia contra el calor', para concienciar a la población frente a los peligros de las olas de calor. Agua, sombra y descanso son siempre la clave, aunque hay muchas más ideas sencillas y de bajo coste que nos ayudarán a reducir los riesgos, como beber abundantes líquidos, refrescarse la cabeza, usar un abanico, vestir con ropas ligeras o evitar las comidas copiosas y pesadas.

Asimismo, durante todo el verano, la organización adapta su atención a las personas sin hogar en la ciudad, con la incorporación, en los lotes de comida que distribuye en las salidas nocturnas de su Unidad de Emergencia Social (UES), de productos frescos como gazpacho.  

2023 fue el año más caluroso jamás registrado, con olas de calor en todo el mundo que mostraron que cualquier persona puede estar en riesgo por el calor extremo, aunque su impacto afecta de manera más desproporcionada a las personas más vulnerables. El calor puede ser potencialmente mortal y sus efectos, que pueden prevenirse, no han de ser menospreciados. 

Las personas que corren el mayor riesgo de verse afectadas por el calor son los niños y niñas pequeños, las personas mayores, las personas con afecciones crónicas de salud (como enfermedades cardíacas, pulmonares, diabetes y problemas de salud mental), las personas que trabajan al aire libre y las personas que viven aisladas. De igual modo es importante tener en cuenta que el calor extremo puede tener efectos significativos sobre la medicación, como la alteración en la eficacia de los medicamentos, el aumento del riesgo de deshidratación, la interferencia con la regulación de la temperatura corporal y los efectos secundarios agravados. Especial atención merece el efecto de isla de calor urbano, que se produce cuando las temperaturas aumentan en las ciudades muy urbanizadas y permanecen más altas durante la noche, en comparación con las áreas rurales.

Consejos de bajo coste

Conocedores de que la prevención y protección frente a temperaturas elevadas son un factor clave, Cruz Roja recuerda que se debe beber agua y líquidos con frecuencia, aunque no se sienta sed, y evitar bebidas con cafeína, alcohol o muy azucaradas que pueden favorecer la deshidratación. Es fundamental prestar atención a los grupos de riesgo que pueden verse más afectadas por las olas de calor. También se recomienda permanecer el mayor tiempo posible en lugares frescos, a la sombra o climatizados, y refrescarse siempre que sea necesario. Se aconseja reducir la actividad física y evitar realizar deportes al aire libre durante las horas centrales del día, usar ropa ligera, holgada y que permita la transpiración, y cubrir nuestras cabezas con sombreros y gorras, sobre todo para menores. Para esta protección, también recuerdan el uso de gafas de sol adecuadas y el uso continuado de protección solar en zonas expuestas de la piel.

En cuanto a los medicamentos, es importante recordar que deben mantenerse en un lugar fresco, ya que el calor puede alterar su composición y efectos, y se recomienda consumir comidas ligeras como ensaladas, frutas, verduras y zumos que ayuden a reponer las sales minerales perdidas por el sudor. 

Cruz Roja también recuerda que es vital, ante síntomas que se prolonguen más de una hora y que puedan estar relacionados con las altas temperaturas, consultar a un profesional sanitario. 

En el hogar, es fundamental ventilar la casa cuando la temperatura exterior es más fresca que la interior, por ejemplo, por las noches. Y mantener las ventanas cerradas, con cortinas y persianas, en los momentos más calurosos del día para evitar que incida el sol directo en el interior.

Cruz Roja recomienda reducir las comidas copiosas y de largo periodo de cocinado, y sustituirlas por recetas frías: como ensaladas, el consumo de frutas, verduras y sopas frías como el tradicional gazpacho, que ayudan a reponer sales minerales perdidas por el sudor.

Aunque muchos consejos son de sentido común, Cruz Roja explica que siempre hay que recordarlos, como evitar realizar actividades extenuantes durante las horas centrales del día. 

Al salir de viaje, debemos tener cuidado con los cambios bruscos de temperatura que se producen al entrar o salir del coche con el aire acondicionado puesto. Y ante problemas de salud, consulta las medidas suplementarias a adoptar y sigue tomando los medicamentos de acuerdo a las recomendaciones médicas, sin “automedicarse”. Debemos igualmente mantener el contacto con las personas consideradas más vulnerables, con llamadas o con visitas, para valorar si corren algún riesgo.

Seguimiento telefónico a 800 mayores en Córdoba para prevenir efectos del calor