miércoles. 01.02.2023

Córdoba consume cada vez menos agua

Emacsa achaca el ahorro de agua debido a una mayor concienciación ciudadana por la inflación y la sequía
Persona echandose un vaso de agua
Persona echandose un vaso de agua

Desde el 2019, Córdoba consume menos agua. Y este consumo de agua cada vez vas a menos entre los cordobeses. Desde Emacsa se prevé que en 2023 se consuman en Córdoba 1,2 millones de metros cúbicos menos que en el año 2019, desde el que el consumo de agua comenzó a bajar. Así se ve reflejado en la memoria del presupuesto que para el próximo año ha diseñado la empresa municipal y que ya ha sido aprobado.

La previsión de los ingresos se comienza por la facturación por venta de agua realizada, en base a la proyección de metros cúbicos para 2023, que según estimaciones de la sociedad, dichos ingresos de agua serán ligeramente menores a los conseguidos en 2022, concretamente unos 25,6 millones de euros.

Esos 25,6 millones de euros suponen en 68,6% de lo que Emacsa ha presupuestado para el próximo año, 37,3 millones de euros. Y es que la sociedad no recuperará en 2023 las cifras de consumo prepandémico de agua, que en 2019 fueron de 21,2 millones de metros cúbicos.

La previsión de los ingresos se inicia con la facturación por venta de agua realizada en base a la proyección de metros cúbicos para 2023 y, según las estimaciones de la sociedad esos ingresos por la venta de agua serán ligeramente inferiores a los de 2022; concretamente de unos 25,6 millones de euros. Esos 25,6 millones de euros suponen en 68,6% de lo que Emacsa ha presupuestado para el próximo año, 37,3 millones de euros. La sociedad no recuperará tampoco en 2023 las cifras de consumo prepandémico de agua, que en el 2019 fueron de 21,2 millones de metros cúbicos.

"Ante la actual situación de incertidumbre por la crisis económica y la sequía no se encuentran argumentos para alterar la tendencia decadente en consumos domésticos. La población adopta hábitos de consumo cada vez más responsables -gracias entre otros motivos a las numerosas campañas para fomentar el ahorro de agua-, y la situación de crisis económica con alta tasa de inflación disminuye el poder adquisitivo de los ciudadanos y favorece la contracción del consumo. En consecuencia, la previsión de facturación doméstica para el año próximo se estima inferior en un 1,1% a los registros actuales", insiste el documento de Emacsa.

Emacsa destaca que del análisis de la evolución del consumo en ejercicios recientes y del establecimiento de una hipótesis sobre el comportamiento previsible de la demanda en la actual situación de inflación económica, "se obtienen unos consumos previstos que en 2023 sumarán 20,4 millones de metros cúbicos, por debajo de los 20,5 millones de metros cúbicos de 2022". Emacsa destaca que ello supondrá un menor ingreso por venta de agua en un contexto "en el que las tarifas permanecerán invariables, no subirán en 2023".

Córdoba consume cada vez menos agua
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