lunes. 22.07.2024

El Consejo Europeo de Investigación financiará con 2,5 millones los trabajos de Manuel Tena-Sempere y su equipo sobre obesidad y pubertad

 

Unos meses después de que, en 2021, el profesor de la Universidad de Córdoba Manuel Tena-Sempere solicitara por primera vez una de las ayudas de investigación más prestigiosas otorgadas por la UE, y tras pasar a la segunda fase de evaluación, el Consejo Europeo de Investigación (ERC) le comunicó que su solicitud no había sido seleccionada para financiación. Se trata posiblemente del programa más competitivo y prestigioso de cuantos concede la Comisión Europea, en el marco del programa Horizonte Europa, sometido a un complejo proceso de evaluación en los que rivalizan miles de proyectos de excelencia a nivel internacional. "Entendí que había que perseverar", admite el investigador desde su laboratorio del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (IMIBIC). 

Un año más tarde, en su segundo intento, este catedrático de Fisiología ha conseguido por primera vez para la Universidad de Córdoba y el IMIBIC un proyecto Advanced Grant (AdG) del Consejo Europeo de Investigación (ERC), concedido sólo a personal investigador destacado con un historial de logros significativos cosechados durante la última década. A efectos operativos, la ayuda se concede solo al Investigador Principal que presenta el proyecto. "Considero, en todo caso, que el mérito corresponde a todo mi equipo de investigación", subraya el catedrático.

La actual convocatoria ha registrado 1.650 solicitudes. De la primera criba, tan sólo pasaron a la segunda fase de evaluación un 30%. Finalmente, un total de 218 propuestas de 27 nacionalidades han sido financiadas. El proyecto de Tena-Sempere ha sido uno de los 16 proyectos españoles que ha logrado convencer al tribunal evaluador, organizado en diversos paneles temáticos integrados por personal experto de reconocido prestigio internacional. 

La respuesta, en el hipotálamo

A lo largo de los próximos cinco años, a Tena-Sempere y su equipo se les plantea el reto de gestionar los 2,5 millones de euros de dotación de este proyecto con un propósito científico claro: asomarse al hipotálamo y comprender con mayor grado de profundidad cómo esta región del cerebro controla la obesidad y la pubertad y, sobre todo, cómo estos dos factores interrelacionan entre sí. 

En España, la obesidad afecta a más del 20% de los adolescentes. Por otro lado, se estima que la edad de inicio de la maduración puberal se ha adelantado en torno a un año en las últimas dos décadas en países desarrollados. Numerosos estudios avalan la posible relación entre estos dos fenómenos: el sobrepeso, especialmente en niñas, influye en el adelanto de la pubertad. Además, este desarrollo sexual precoz, apunta el profesor, "se asocia a mayor riesgo de enfermedades en el futuro". 

A pesar de estas evidencias, la forma en la que el hipotálamo decodifica la información nutricional para controlar la pubertad sigue siendo un enigma para la ciencia. Desvelar parte de esta base cerebral será, durante el próximo lustro, la tarea principal del equipo de investigación dirigido por Tena-Sempere, 'Regulación hormonal del balance energético, la pubertad y la reproducción', un grupo que ancla su origen en la década de los ochenta, cuando el profesor Enrique Aguilar puso en marcha un grupo de investigación en la UCO sobre Fisiología de la Reproducción.

El proyecto, subraya Tena, pretende alcanzar un "potente grado" de profundidad a nivel molecular y observar los circuitos cerebrales en vivo. Lo harán en modelos de roedores sometidos a dietas con alto contenido en grasas y carbohidratos. No se trata de analizar una célula aislada, sino de estudiar circuitos complejos dentro del hipotálamo, prestando especial atención a las neuronas productoras de kisspeptinas, que controlan el funcionamiento del eje reproductor, descubiertas hace tan sólo dos décadas y cuyas funciones y características han sido objeto de numerosos estudios por parte de su grupo durante los últimos años.  

La iniciativa implicará de una u otra forma a las más de 25 personas que integran el equipo UCO/IMIBIC, y se apoyará igualmente en las sinergias con el CIBER de Obesidad y Nutrición (CIBEROBN), del que Tena-Sempere es también investigador responsable de grupo. Además, "calculamos que la financiación recibida nos permita contratar entre 5 y 7 personas con perfiles muy específicos", destaca el profesor. El establecimiento de un perfil molecular de subgrupos de neuronas productoras de kisspeptinas, la manipulación de determinadas rutas hipotalámicas o la edición genética mediante la denominada técnica CRISPR-Cas9 in vivo son algunos de los retos y puntos clave que integran la ambiciosa hoja de ruta que el proyecto tiene contemplado acometer. 

Los resultados esperados, apunta Tena-Sempere, se sitúan en el plano de la ciencia básica, pero con una orientación traslacional: "Buscamos entender un fenómeno que es relevante desde el punto de vista médico y social". Cualquier conocimiento nuevo, también en ciencia básica, construye los cimientos sobre los que se genera una posterior aplicación. En el horizonte: poder diseñar estrategias para evitar que una persona joven con obesidad tenga trastornos en su pubertad.

2,5 millones de inversión europea para los trabajos de Manuel Tena-Sempere y su equipo