domingo. 27.11.2022

Piden un paquete específico de ayudas para el olivar ante la que va a ser la segunda peor cosecha de este siglo

El responsable de Olivar de COAG afirma que “no nos podemos permitir una aplicación de los ecoesquemas que genera incertidumbre”, lo que hará que muchos agricultores no los soliciten, con una pérdida adicional de PAC que se suma a la de cosecha.
Fuente: Pixabay
Olivar
Fuente: Pixabay Olivar

El responsable de Olivar de COAG Andalucía, Juan Luis Ávila, ha pedido hoy un paquete específico de ayudas al sector del olivar, tras conocer las previsiones oficiales de aceite de oliva para la cosecha de aceite que comienza en los próximos días.

Las previsiones, según los datos oficiales del aforo realizado por la Junta de Andalucía, estiman una producción de 587.000 toneladas de aceite en Andalucía, un 49,1% menos que la cosecha anterior, y un 47,5 % menos que la media de las últimas cinco campañas.

En Jaén, principal provincia productora a nivel mundial, las previsiones son aún peores, con una reducción del 60% de la cosecha, 200.000 toneladas. Lo que supondría ser la segunda peor cosecha de este siglo. La peor fue la de 2012/13 cuando se produjeron 142.849 toneladas de aceite. También fueron malas campañas las de 2014/2015 con 221.540 toneladas de aceite y la de 1999/2000, con 221.551 toneladas.

Juan Luis Ávila, considera necesario “que se apruebe un paquete de ayudas a nivel autonómico, que ya hemos trasladado hoy a la Consejería de Agricultura. Y otro a nivel nacional, con medidas como la paralización de la aplicación de los ecoesquemas en el 2023, ya que generan incertidumbre en un escenario de muy poco cosecha”.

“El olivar per sé –añade- es un cultivo que aporta muchos recursos a nivel medioambiente y no tiene sentido, en un escenario como el que tenemos prácticas adicionales que supongan un incremento de gastos y una reducción adicional de la producción”.

Asimismo, desde COAG se solicita una reducción del IVA a las comunidades de regantes y la eliminación total del canon de riego para la campaña 2022, medidas que tienen que estudiarse en los restantes ámbitos de la administración.

“Hay que tener en cuenta que el escenario de esta campaña es aún más complicado que el de años anteriores –afirma Ávila-, ya que a la sequía se le suma el desorbitado aumento de los costes de producción (energía, fitosanitarios…) a causa de la guerra en Ucrania, así como la puesta en marcha de la nueva Política Agraria Común (PAC)”.

Y es que el olivar de regadío, que en una situación como la actual suele salir menos perjudicado, está asumiendo unos costes energéticos que lo colocan en una situación similar o peor que el de secanos en cuanto a rentabilidad. Como ejemplo, la Comunidad de Regantes de San Marcos de Torrequebradilla (Jaén) ha pasado de pagar 50.000 euros en el mes de julio de 2021, a 187.000 euros en el mismo mes de 2022.

Por último, hay que volver a preguntarse una vez más “¿dónde está el excedente estructural de aceite de oliva. Es una vergüenza usar años de excedente para condicionar un sector en su conjunto”, asegura Ávila. 

“Como venimos diciendo desde hace muchos años en COAG, no existe un excedente estructural de aceite, lo que hay es que establecer los mecanismos necesarios para compensar unas campañas con otras, en un cultivo vecero como es el olivar”.

En cuanto al mercado, hay que tener en cuenta, que en el último año la salida media de aceite ronda las 130.000 toneladas mensuales, si se confirman los datos de cosecha y teniendo en cuenta un enlace de 450.000 toneladas, faltaría en torno a 500.000 toneladas anuales para abastecer al mercado, unas 40.000 toneladas mensuales.

En cuanto a la aceituna de mesa, se prevé una cosecha de 366.448 toneladas de aceituna, lo que supone un 38,3 % menos que la anterior campaña. 

Piden un paquete específico de ayudas para el olivar ante la que va a ser la segunda...
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