jueves. 20.06.2024

Los datos facilitados por el Gobierno en una respuesta parlamentaria a diputadas del Partido Popular vienen a confirmar lo que lleva años denunciando la Asociación Unificada de Guardias Civiles, que las agresiones a agentes de la Guardia Civil y de la Policía Nacional han aumentado en los últimos años.

Durante 2022 y respecto al año anterior, ese incremento alcanzó en la provincia de Córdoba el 16 por ciento, duplicando el 8 por ciento de la media nacional y el 9 por ciento de la andaluza. Pasaron de 159 en 2021 a 190 el año pasado, y la situación no mejora en 2023, porque en los ocho primeros meses ya se han acumulado 120 agresiones. En Andalucía solo Sevilla y Huelva superan el crecimiento de la provincia cordobesa.

Esos datos corroboran las continuas denuncias públicas de AUGC, y existen varios motivos por los que dichas cifras son tan elevadas, pero los más comunes son las plantillas mermadas, la falta de respeto a los agentes de la autoridad, la sensación de impunidad y el desprecio a las normas de una buena parte de la población, contribuyendo a ello las penas irrisorias que se aplican en muchos casos a quienes cometen estas agresiones.

Por ello, el secretario general de AUGC en Córdoba, Gustavo Pérez, ha reclamado “que se endurezcan las penas a los agresores de guardias civiles y policías, recuperando el principio de autoridad y una mayor protección jurídica para los agentes. Además, es necesario dotarles de los medios de defensa y protección ajustados a la situación actual, como son los chalecos balísticos individuales y las pistolas taser. Y deben cubrirse las 140 vacantes de la Guardia Civil existentes en la provincia e incrementar el catálogo, que ha quedado obsoleto para las actuales necesidades de seguridad”.

Y ha añadido que “la situación en la calle evoluciona continuamente a peor y los agentes se convierten en blanco de los delincuentes, que saben lo barato que les sale agredirles, con penas irrisorias e indemnizaciones que en la mayoría de los casos no se pagan al declararse insolventes los agresores. Sin olvidar el grave déficit de guardias civiles que padece esta provincia, por lo que cada vez son menos las patrullas que se pueden sacar a la calle, las cuales deben encargarse de la vigilancia de varias poblaciones simultáneamente, y carecen de apoyo en caso necesario.

Aumentan las agresiones a guardias civiles y policías en Córdoba