martes 30/11/21

Latonya Young es conductora de Uber, y ha hecho innumerables viajes pero a buen seguro hay uno del que no se olvidará nunca. Antes había empezado a estudiar en la universidad estatal de Georgia pero de repente le prohibieron seguir con sus estudios porque tenía en su saldo un impago de 700 dólares, alrededor de 630 euros.

Según explicaba a 'WIS TV' cada vez que se preparaba para pagar el dinero pendiente, “mis hijos necesitaban algo”. Y pensó para sí que no sería un problema, que sólo era cuestión de esperar hasta que las condiciones se lo permitieran.

Latonya, que compaginaba su trabajo de estilista por el día con el de conductora de Uber durante las noches, un buen día llevó a un pasajero a un partido de fútbol. Durante el camino le contó sus dificultades económicas y los problemas que había tenido con la universidad. No tardó mucho tiempo en recibir una llamada del propio centro en la que le dijeron que podía volver a matricularse en más clases ya que su pasajero de Uber, Kevin Esch, había pagado el saldo restante.

“Estaba literalmente impresionada” reconocía Latonya, según se recoge en goodnewsnetwork.org. Nunca antes nadie había hecho algo así por ella. Al saber quién había pagado lo pendiente se esforzó por él. Siguió sacando calificaciones de A y B porque su idea era que él supiera que lo apreciaba. Hace unas semanas Latonya se graduó y Kevin quiso estar presente en el acto. Ahora, mientras ella se prepara para obtener su título de licenciada, él continúa sirviéndole de inspiración.

Una joven taxista consigue terminar sus estudios gracias a la generosidad de un cliente
Comentarios