martes 21/9/21

Un equipo de investigadores españoles desarrollan un armario 'inteligente' que detecta las pérdidas de memoria

Imagen: Agencia SINC
Imagen: Agencia SINC

Un equipo de investigación liderado por la Universidad Complutense de Madrid (UCM) ha dado con la forma de saber con qué frecuencia ocurre el típico olvido de ir a coger algo a un armario y al abrir la puerta no recordar qué se estaba buscando, o no recordar dónde se ha puesto una cosa determinada. Se trata de un armario de cocina 'inteligente' capaz de medir la memoria de una persona. A partir de unos sensores magnéticos instalados en sus puertas, el mueble puede detectar desde esas pequeñas pérdidas habituales hasta la evolución del Alzheimer.

Los sensores del armario registran cuándo se abren y cierran las puertas. Estos movimientos están conectados con una placa de procesamiento (Raspberri Pi 3B) y un programa informático mide la manera en la que se llevan a cabo. La manera en la que un usuario abre y cierra la puerta permite al un armario 'inteligente' medir su capacidad de memoria y detectar pérdidas de esta. Las últimas pruebas se han publicado en la revista 'Sensors'.

El investigador Iván García-Magariño explica que "la base para medir la memoria consiste en localizar el hecho de que el usuario abre las puertas de manera muy seguida una detrás de otra porque no encuentra lo que busca. El armario mide el porcentaje de veces que le ocurre esto al usuario y así estima su capacidad de memoria". Así, el armario podría detectar pérdidas de memoria inusuales o medir la evolución de la memoria de una persona con la enfermedad de Alzheimer.

Para diseñar este dispositivo se realizaron pruebas en 23 sujetos de un rango de edad entre 18 y 60 años a los que se les pidió recordar dónde estaba situada una veintena de objetos que habían visto previamente en tres compartimentos del armario. Junto a esta actividad, se llevó a cabo un test de caras y nombres validado internacionalmente.  “La correlación entre las medidas de nuestro armario y las medidas del test validado eran estadísticamente significativos, por lo que concluimos que nuestro armario era capaz de medir la memoria", asegura García-Magariño.

En el futuro se podrían desarrollar otras aplicaciones como la lectura de emociones o de estados nutricionales, pero de momento "el plan es comercializar el producto cuando todas las funcionalidades en su conjunto sean lo suficiente valiosas como para que los potenciales clientes estén dispuestos a comprarlo”.

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