jueves. 01.12.2022

Serrat y Sabina, tanto juntos como por separado, han llenado en la noche del lunes de buena música, bromas y recuerdos el escenario de un Wizink Center abarrotado en el primero de los cuatro conciertos previstos para Madrid de estos dos colegas y amigos en su tercera gira, No hay dos sin tres.

Amigos incombustibles que han compartido también atuendo en las primeras canciones, unas americanas negras con flores, eso sí, Sabina con su tradicional bombín, y que han hecho disfrutar y reír al público con sus canciones de siempre, algunas anécdotas de sus largas carreras y guiños a la actualidad a lo largo de casi tres horas.

Tras compartir el escenario con Qué hermosas eran, Serrat ha proseguido con Una canción para Magdalena y Es caprichoso el azar, mientras que Sabina le ha sucedido con A la sombra de un león, que ha dado paso a la mítica19 días y 500 noches que el público ha coreado, acompañado con palmas y olés.

Los asistentes han seguido cantando con Serrat y su Tu nombre me sabe a hierba y el barcelonés ha recordado cómo, cuando preparaba su primer disco con poemas de Miguel Hernández, Alberto Cortez le "prestó" una de ellas, la tierna Nanas de cebolla, que ha interpretado a continuación.

Incombustible, Sabina ha puesto en pie al público para bailar "Princesa", al que ha seguido otro de los momentos más emocionantes del concierto: la interpretación conjunta de Cantares con los versos de Antonio Machado.

Sabina y Serrat triunfan juntos sobre el escenario
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