viernes 14/5/21

Rosario, una anciana de 97 años de Barcelona, no perderá su casa: Anulan su desahucio al ser erróneo

El juez del caso también ha ordenado la devolución de todas las pertenencias, ante el claro descontento de la familia de la anciana por todo lo ocurrido

Policía.
Coche de policía - José León.

Dos meses después del desahucio de una anciana de 97 años, en L’Hospitalet de Llobregat, el juez ha revocado la orden. De esta forma, desde el juzgado de instrucción número 8 de la localidad barcelonesa han emitido una orden de devolución de todas las pertenencias a la familia de la anciana. Además, el juez ha ordenado también abonar los costes de reparación de todo el proceso de desahucio.

El 19 de febrero de este año, la protagonista de 97 años de este suceso, Rosario, pasaba unos días en casa de su hijo. En este periodo de tiempo, se procedió al desahucio de su casa, por error, ya que la orden era para el ‘ático primera’ y no para el ‘sobreático primera’, donde vivía la anciana.

Durante el erróneo desahucio, las autoridades se llevaron objetos personales de la anciana, como fotos de su boda, un cuadro de su marido, e incluso el libro de memorias que estaba escribiendo. El TSJC (Tribunal Superior de Justicia de Cataluña) reconoció el error en el desahucio y devolvió el piso a la familia, sin embargo, los objetos personales no estaban en el domicilio.

Ante el error de todo este proceso, la familia de Rosario presentó una denuncia penal contra todas las partes implicadas en el proceso de desalojamiento. La familia de la anciana reclamaba que habían sufrido delitos de hurto, prevaricación, allanamiento de morada y robo. El abogado de la familia, Jesús Rodríguez, recalcó el “daño moral” causado a la anciana y sus seres queridos, además de afirmar que la denuncia fue interpuesta porque no se pudo arreglar el asunto “por las buenas”.

Finalmente, el juez ha dado la razón a la familia. El magistrado ha mostrado su lamento en que nadie les haya pedido perdón por lo ocurrido, admitiendo que Rosario ha sufrido un “atropello” en todo este embrollo.

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