domingo 17/10/21

Miguel, de 16 años y en cuidados paliativos, cumple su sueño de ver jugar al Betis: "Me volví loco"

Los sueños a veces se hacen realidad, Miguel pudo ver jugar al Betis desde el estadio de Los Cármenes.
Joaquín junto a Miguel y la Fundación (Fundación Ambulancia Deseo)
Joaquín junto a Miguel y la Fundación (Fundación Ambulancia Deseo)

El fútbol no son solo partidos y victorias, hay historias detrás de él que no solo se reducen a los jugadores. Como esta en concreto, tiene dos protagonistas, el Real Betis y Miguel, un joven aficionado que se encuentra en cuidados paliativos y que pudo cumplir su sueño en Los Cármenes.

Miguel es un aficionado bético de 16 años que por una durísima enfermedad ahora está recibiendo cuidados paliativos. La victoria del Betis en Granada hizo que miles de seguidores estallaran de alegría, pero la historia de Miguel es muy especial.

El acontecimiento vino de la responsabilidad de la Fundación Ambulancia del Deseo, una organización que se encarga de una gran labor social “cumplimos deseos de pacientes con una enfermedad avanzada o problemas de movilidad, con una ambulancia y profesionales sanitarios”.

El diario Ideal relata como fue, la ambulancia trasladó hasta el estado del Granada en el que pudo presencial el partido de su equipo favorito, desde la grada y una camilla. Un partido en el que el Betis demostró que es mucho Betis. Tuvo ocasiones y momentos de mucho sufrimiento, pero también una gran explosión de alegría tras los goles de Rodri y Canales.

Joaquín junto a Miguel. Fundación Ambulancia Deseo.

El regalo de Joaquín

Joaquín le entregó una camiseta firmada por los jugadores y pudo charlar con Miguel, al que anteriormente había enviado un mensaje: “le pedí que me dedicase tres goles. Hace días me mandó un vídeo y me decía que a ver si nos veíamos. Pero como no fuese en mi casa…no lo esperaba”.

Los padres de Miguel estaban casi igual de emocionados de ver cómo su hijo por una noche se olvidaba de su enfermedad y vivía una noche para el recuerdo y que jamás podrán olvidar: “no sabía dónde iba, aunque algo sí me olía. Me emocionaba mucho. Me volví loco al ver el letrero de Los Cármenes”.

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