jueves 21/1/21

El Club Deportivo Córdoba Cajasur Femenino Fútbol Sala triunfó el pasado sábado con un 9-1

El equipo celebra su triunfo. Imagen: @cordobafs
El equipo celebra su triunfo. Imagen: @cordobafs

Redacción. El Deportivo Córdoba dio un auténtico recital el pasado sábado ante el Guadalcacín, una exhibición de esfuerzo y acierto cara al gol que se tradujo en un inapelable 9-1 que sitúa a las cordobesas en cuarta posición del grupo, a sólo un punto de la UD La Cruz, tercer clasificado y que marca la zona de play-off de ascenso a Primera División.

Pero si tan importante es marcar goles como no recibirlos, cabe destacar el buen papel de la guardameta Cristina Felipe, que asegura que “era importante que los goles entraran desde el principio y tuvimos la suerte de que entraron rápido, y eso es fruto de estos dos meses que llevamos trabajando muy duro, semana a semana en todos los entrenamientos, y al final esto es el resultado al esfuerzo y al trabajo. Ésta es la línea a seguir y si hemos sido capaces de marcar nueve goles en un partido, en el siguiente tenemos que hacerlo igual o mejor, siempre tratando de mejorar”.

La portera, natural de la localidad cacereña de Trujillo y ex-jugadora de fútbol-11, reconoce que “en fútbol sala soy novata, pero tengo mucho trabajo detrás y un entrenador de porteras que trabaja todos los días conmigo con mucha paciencia y confío en que los resultados sigan saliendo, ponerme en mejor forma y poder ayudar al equipo en todo lo que pueda, pero sé que si no recibo goles es porque las rivales han pasado poco, más allá de que nosotras como porteras podamos tener alguna ocasión para parar alguna pelota pero en defensa somos un bloque, igual que en ataque. Sí es verdad que en nuestra demarcación vivimos con ese factor del error, que si fallas una vez se va a ver más que si aciertas veinte, pero también me gusta estar así”.

Cristina recalca el gran ambiente que vive el vestuario deportivista tras las dos últimas victorias, ya que “cuando vienes de ganar, entrenas con muchas más ganas y mucha más fuerza, así que habrá que seguir trabajando, nunca bajar los brazos y no confiarse. Yo reconozco que ahora mismo la moral la tengo muy alta, igual que el resto del equipo; en el momento en que empieza el partido y paras las dos primeras ocasiones, ganas en confianza ya para el resto del partido, por lo que va a ser más difícil que nos hagan un gol. La cuestión es cómo empiezas, y si la primera parte ha ido regular, es muy importante en el descanso no venirse abajo, y si al inicio de la segunda mitad haces otras dos buenas paradas, vas a terminar el partido arriba; podemos decir que cuanta más motivación y confianza tengas va a ser más fácil seguir a nivel alto durante los cuarenta minutos”.

El siguiente reto de las califales será el asalto a la pista del Monachil, donde Cristina tiene sólo un pensamiento “ganar; no les he preguntado a mis compañeras, pero yo creo que en la cabeza de todas sólo entra en traerse los tres puntos y ganar, para que no se nos escapen tan pronto los dos primeros clasificados, así que tendremos que luchar porque tenemos equipo de sobra para estar arriba y optar a disputar la fase de ascenso”.

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