sábado. 18.05.2024

El consejero de Universidad, Investigación e Innovación, José Carlos Gómez Villamandos, ha explicado en Comisión parlamentaria que los contratos programa estructurales que se están ultimando en el marco del modelo de financiación universitaria permitirán a las instituciones académicas públicas andaluzas optimizar la gestión de los recursos procedentes de la Junta. Estos instrumentos novedosos deberán acordarse con cada una de las universidades públicas y para poderlos poner en marcha ya se está ultimando su diseño estableciendo los criterios en virtud de los cuales se asignarán.

En su intervención, Gómez Villamandos ha asegurado que su departamento tiene perfiladas las variables de distribución de cantidades atendiendo a criterios relacionados con la calidad de las actividades docentes y de investigación, con la transferencia de conocimiento, así como con indicadores de personal.

Los contratos programa articulan, según ha detallado, "la financiación por resultados y buscan homogeneizar la calidad del servicio y la eficiencia en el uso de los recursos". Se trata de una planificación de objetivos orientada hacia la mejora de la competitividad, así como a la eficacia y la profesionalización de la gestión. Pueden ser estructurales o estratégicos y recogen reformas estructurales, la adecuación de las infraestructuras, la estabilización y promoción del personal, iniciativas de apoyo al estudiantado, la atención a la diversidad, el impulso de la internacionalización o el fomento de la investigación. Además, se conciertan anualmente desde la Consejería de Universidad con cada una de las instituciones académicas.

Las variables se distribuyen en tres grandes apartados: el docente, el de personal y el de investigación y transferencia. En el primer apartado, la actividad docente se medirá atendiendo a la dedicación destinada a las labores de dirección de trabajos fin de grado y fin de máster, a la tutorización de prácticas externas o al peso de los créditos optativos ofertados anualmente. De igual modo, se tomarán en consideración otros aspectos como el tamaño de los grupos docentes en relación con el número de estudiantes y con las ramas de conocimiento, o la presencialidad asignada por cada universidad a los créditos.

En cuanto al capítulo de personal, que incluye a la plantilla de docentes e investigadores (PDI) y a los técnicos dedicados a las labores de administración y servicio (PTGAS), se considerará el promedio de horas de docencia real impartida por el profesorado permanente por curso académico, que se fija en 160 horas para los funcionarios, los permanentes laborales a tiempo completo y los profesores ayudantes. También se tendrán en cuenta el encargo docente de la plantilla no permanente, así como la proporción entre el PTGAS y el PDI y el porcentaje de los grupos A1 y A2 (los de mayor nivel en la escala funcionarial) entre los recursos humanos destinados a las tareas de gestión y de administración y servicios. Para esta categoría se ha establecido un nivel de representatividad del 40% de los recursos.

Por último, en el área de I+D y transferencia, se valorarán indicadores normalizados para medir la productividad y la calidad científica.

Un nuevo modelo de financiación para seguir creciendo

Para el titular de Universidad, la puesta en marcha de los contratos programa constituyen un aspecto "clave" en la implantación del nuevo modelo de financiación aprobado en septiembre de 2023. Tal y como ha destacado, "el nuevo sistema de distribución de fondos públicos dará mayor competitividad, estabilidad y garantías de financiación a las universidades", al tiempo que ha asegurado que "aportará certidumbre a medio plazo, permitiendo que estas instituciones puedan hacer su planificación, no año a año, como venía siendo hasta ahora, sino con una planificación plurianual".

El año 2023 fue un año de transición para su aplicación pero, en todo caso, contempló las transferencias de financiación previstas, además de 14 millones adicionales para proyectos estratégicos y la subida salarial que se llevó a cabo durante ese ejercicio. En este ejercicio 2024, el curso universitario se ha iniciado con un presupuesto estimado de 1.685,5 millones de euros, "una cifra récord en Andalucía", según ha aclarado Gómez Villamandos. "Las universidades saben, con este diseño, el importe mínimo garantizado con el que cuentan por institución, con la seguridad de que esas cuentas irán en aumento durante el año con las aportaciones para los complementos autonómicos, las plazas vinculadas al SAS, el incremento de plazas en el grado de Medicina, así como para el desarrollo de microcredenciales universitarias", ha apostillado.

El modelo de financiación se estructura en cuatro grandes categorías: financiación básica armonizada, financiación por resultados, financiación por proyectos estratégicos y financiación de nivelación. La primera de ellas está destinada a cubrir los costes necesarios del sistema público para prestar los servicios académicos, de investigación y de transferencia de conocimiento y hacen referencia a los gastos de personal, de funcionamiento y de mantenimiento.

Por su parte, la financiación por resultados busca homogeneizar la calidad del servicio y la eficiencia en el uso de los recursos y se articulará a través de los contratos programa, una planificación de objetivos orientados hacia la mejora de la competitividad, así como a la eficacia y la profesionalización de la gestión. La financiación de nivelación pretende corregir los desfases estructurales motivados por la aplicación de los modelos de financiación anteriores con el fin último de propiciar la convergencia entre las universidades. Por último, en el apartado de los proyectos estratégicos tendrán cabida aquellas iniciativas singulares acordadas con los rectores que mejoren la competitividad de sus campus y den respuesta a las demandas de la sociedad.

El modelo también incorpora una cláusula de salvaguarda, "con la que las universidades tendrán la seguridad de que recibirán al menos el 100% de la financiación básica del año anterior más el crecimiento vegetativo", ha aclarado el consejero.

Dotación inicial de 80 millones de euros del Plan Extraordinario de Inversiones e Infraestructuras

Gómez Villamandos ha explicado que, como complemento al modelo, el Consejo de Gobierno ha aprobado recientemente el Plan Extraordinario de Inversiones e Infraestructuras 2024-2027 para el conjunto del sistema público universitario, con una dotación inicial de 80 millones de euros para cuatro años.

El diseño y desarrollo de dicho plan de inversiones se articula a través de tres ejes de actuación. El primero de ellos se corresponde con esta dotación inicial de 80 millones procedente de transferencias de financiación de la Junta no ejecutadas por las instituciones académicas, y los otros dos se encuentran actualmente en fase de concreción y permitirán incrementar ese presupuesto.

El consejero de Universidad ha incidido en que "esos 80 millones ajustados a esta primera línea de actuación se distribuirán en un máximo de 20 millones por cada ejercicio y para todas las instituciones y permitirán acometer mejoras de instalaciones e infraestructuras consideradas prioritarias para sus campus".

Las universidades públicas contarán con los contratos programa para optimizar la...