viernes 24/9/21

MØL, el aceite de oliva granadino que se vende en farmacias de Reino Unido

Se trata de uno de los productos estrella de nuestra gastronomía y elemento indispensable de la llamada dieta mediterránea. Son muchos los estudios científicos que avalan las propiedades del aceite de oliva virgen extra para nuestra salud. Tanto que, ahora, el oro líquido español se ha convertido en medicina. Al menos en el Reino Unido, donde se ha empezado a vender en las farmacias, al igual que antibióticos, analgésicos o antiinflamatorios.

El aceite, en cuestión, se comercializa bajo el nombre de MØL y procede de la cooperativa San Francisco de Asís de Montefrío, en Granada. Lo despachan en dos formatos, de 250 y 500 ml, a un precio de 9’99 y 14’99 libras, respectivamente. Lo que serían entre 11 y 18 euros.

El promotor de esta idea es Alberto Díaz, farmacéutico y emprendedor de Granada, residente en Reino Unido. “Se me ocurrió que por qué no exportar un producto tan saludable, rico en polifenoles, y con propiedades cardiovasculares, a través de las farmacias”, cuenta a NIUS. Y así, lo ha hecho. Desde hace una semana, MØL se comercializa en boticas inglesas de Oxford y Bath.

Díaz reconoce que el concepto del aceite de oliva virgen extra, como producto saludable, es aún muy prematuro en Reino Unido. “Hay un gran desconocimiento, pero estamos trabajando en esa línea”, asegura este joven que tiene también un Master en dirección Comercial y Marketing en Industria Farmacéutica, en el Centro de Estudios Superiores de la Industria Farmacéutica (CESIF), y postgrado en Creación de empresas Biosalud.

“Hemos apostado por un diseño moderno y sencillo, con unos envases de cristal y en pequeño formato adaptado al uso menos frecuente de los consumidores británicos. Queremos así aportar algo diferente dentro de la tremenda competencia y variedades de aceites de oliva virgen extra que existen en el mercado”, señala.

El grupo al que va destinado es el de pacientes con problemas cardiovasculares, como hipertensión o colesterol alto. “Les recomendamos que reemplacen la mantequilla, el aceite de colza o el de girasol por el aceite de oliva virgen extra”. La idea es que, poco a poco, lo vayan metiendo en su cultura como un producto saludable. “Y, ¿por qué no? Mejor que un complemento alimenticio”, defiende el farmacéutico.

La concentración tan alta de polifenoles, o lo que es lo mismo antioxidantes, en el aceite montefrieño es la herramienta clave para esta diferenciación y para poder ayudar a los pacientes de las farmacias de Reino Unido a mejorar su salud y disfrutar del sabor característico.

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