viernes. 19.04.2024

Su perra es un pomeriana de dos años, de color negro y dos kilos de peso. Es fácil identificarla porque cuenta con un chip identificativo. Todos los vecinos están ayudando a Lidia a encontrarla, de momento, la única pista que tienen es que se le vio a las horas por una cera cerca de donde la perdió su dueña.

Es importante encontrarla pronto porque, según afirman, tiene problemas de estómago y toma una medicación diaria. La joven cree que alguien la ha podido coger por lo bonita que le dice todo el mundo que es. Pero ella ha ofrecido 2.000 euros que es más de lo que se podrían ganar si vendiesen a su perra. 

Una joven ofrece todos sus ahorros a quien encuentre a su perro perdido