domingo. 21.04.2024

El porcentaje de personal femenino dedicado a I+D en Andalucía ha aumentado un 19,9% en los últimos cinco años, hasta alcanzar las 11.855 personas (equivalencia en jornada completa). También han crecido un 29,9% los grupos de investigación andaluces liderados por mujeres en este mismo periodo, sumando un total de 748. Estos datos se recogen en el informe 'Mujeres en el Sistema Andaluz del Conocimiento 2024' elaborado por la Agencia para la Calidad Científica y Universitaria de Andalucía, dependiente de la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación, en el que se analiza la situación de la población femenina en el conjunto de la I+D+I andaluza. Este documento se da a conocer con motivo de la celebración del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia.

Asimismo, el número de mujeres dedicadas a tareas de I+D en Andalucía (incluyendo auxiliares, técnicas e investigadoras), registró una subida global del 19,9% en el citado periodo, siendo la Administración pública y el sector privado los segmentos en los que más se apreció el aumento de la representación femenina, con un 30,88% y un 19,9% más, respectivamente. El crecimiento en la presencia de la mujer en la I+D en Andalucía está siendo sostenido desde 2017, y en concreto, en el último año registrado (2022) ha crecido 0,7 puntos, hasta el 40,9%.

Aunque las mujeres investigadoras siguen siendo minoría, los porcentajes por sexos se encuentran ya cercanos a la paridad en los sectores públicos, observándose desde 2012 una tendencia creciente. Las investigadoras representan ya el 43,4% en la enseñanza superior y el 52,4% del personal investigador en los centros dependientes de la Administración pública, según los últimos datos de 2022. Por otro lado, en el sector privado la presencia de éstas es del 28%.

Respecto a los grupos de investigación del sistema andaluz del conocimiento con mujeres como investigadoras principales, los liderados por éstas aumentaron un 29,9%de 2017 a 2022, alcanzando un total de 748. De hecho, el porcentaje de mujeres investigadoras principales ha ido en ascenso a lo largo de este periodo, hasta suponer el 30,19% del total. En cambio, aún se observa una infrarrepresentación de la mujer en los escalones más altos de la carrera investigadora.

Trayectoria investigadora femenina

En este sentido, y analizando la carrera investigadora, se pone de manifiesto mediante los llamados 'gráficos tijera' cómo la presencia de la mujer va disminuyendo a medida que se avanza en la escala profesional, perdiéndose así talento femenino.

Así, mientras que en las categorías inferiores de contratos posdoctorales o contratos predoctorales y profesorado ayudante los porcentajes por sexos son prácticamente paritarios, en cotas superiores, como las que se engloban en el grupo conformado por profesorado universitario, catedráticos o catedráticas de escuelas universitarias y otras categorías similares, se observa un 55% de hombres y un 45% de mujeres. En el apartado de catedráticos de universidad, tan sólo un 26% son mujeres, dando como resultante un 'gráfico tijera' muy similar al que se observa en el conjunto del país.

En Andalucía se mantiene una tendencia positiva en cuanto al denominado 'techo de cristal', un indicador de referencia internacional que mide las oportunidades relativas de mujeres frente a hombres a la hora de alcanzar la posición más alta en la jerarquía de la investigación. Este indicador manifiesta paridad cuando toma el valor 1, y desigualdad para las mujeres cuando es superior a 1. En el caso andaluz, este índice ha pasado del 1,79 en el curso académico 2017-2018 al 1,61 en 2022-2023, el valor más próximo a 1 de los últimos seis años.

Mujeres en órganos de gobierno

Por otra parte, en lo que se refiere a la gestión de la I+D, en los órganos unipersonales universitarios se sigue observando, tanto en Andalucía como en el conjunto de España, un fenómeno similar al que ocurre con la carrera investigadora, ya que mientras la representación de género resulta equilibrada a nivel de vicedecanato, decanato y vicerrectorado, este equilibrio se rompe en los puestos de dirección de institutos universitarios (25,0% de mujeres) y rectorados (11,1% de mujeres).

En cambio, al analizar la composición de los órganos de gobierno en las universidades públicas andaluzas, se observa cómo un 78% de los consejos de dirección y un 89% de los consejos de gobierno tienen representación equilibrada de mujeres y hombres, mientras que la media nacional es del 43% y del 51%, respectivamente. Asimismo, hay que resaltar que el 100% de las universidades andaluzas cuenta actualmente con un plan de igualdad de género, mientras que en el resto de España este porcentaje es del 94% en universidades públicas y del 73% en las privadas.

Estos planes contienen un conjunto de medidas evaluables adoptadas tras un diagnóstico previo, y su diseño e implantación tiene como finalidad alcanzar la igualdad de trato y oportunidades en el entorno universitario, eliminando cualquier discriminación por razón de sexo. Entre sus objetivos está el fomento de la igualdad en la toma de decisiones, la obtención de una paridad real a todos los niveles, y la aplicación, a través de distintos órganos de soporte, de una política transversal de igualdad que impregne la vida universitaria en todas sus facetas.

Crece un 19,9% la presencia de la mujer en la I+D en Andalucía