miércoles 19/5/21

Cientos de temporeros se ven obligados a dormir en la calle en plena pandemia: "La Junta ha llegado tarde"

Las nuevas medidas implantadas contra el Covid-19 no da alternativas a las reducciones del aforo de los albergues donde duermen muchas de las personas que se desplazan a la provincia para trabajar en los olivares durante la campaña de la aceituna
Recogida de la aceituna
Recogida de la aceituna

El Coronavirus ha marcado nuestras vidas irremediablemente para muchos, haciendo que esta cambie de la noche a la mañana y todos nos hayamos tenido que adaptar. Son muchas las personas que han sufrido las consecuencias de esta pandemia con motivo de la segunda ola de contagios. Anteriormente protestamos en contra de la mala situación en la que las nuevas medidas sanitarias y de seguridad dejaba a los castañeros. Hoy algo similar o quizás más grave ocurre en Jaén, donde cientos de temporeros que se desplazan a la recogida de la aceituna no tienen donde dormir debido a las restricciones de aforo en los albergues.

"Anoche (por el pasado lunes) había 150 personas al raso en Villanueva del Arzobispo, más de 90 en Mancha Real y unas 50 en Jaén capital. Puede haber unas 400 personas durmiendo en la calle en la provincia", dijo la concejala delgada de Políticas Sociales, Vivienda y Rehabilitación del Ayuntamiento de Jaén, Ángeles Díaz. Una situación crítica y dolorosa para la campaña de recogida de la aceituna, que ya mucho ha sufrido con el cierre de los establecimientos a los que destinaba su producto. Además la concejala de Políticas Sociales, Vivienda y Rehabilitación de Jaén aclaró el problema a los medios: "El problema no está en la capital provincial, el verdadero pulso está en Linares, donde llegan los temporeros para continuar buscando trabajo en los pueblos de la sierra".

No es nada nuevo

Para los temporeros, por desgracia, tener que dormir en las calles de Jaén no es una experiencia totalmente nueva, ya que el sector del trabajo en el campo ya ha pasado por otro tipo de crisis anteriormente. Sin ir más lejos el pasado verano se dió la falta de alojamiento para los temporeros sin hogar que trabajaban en la recogida de la fruta en Lleida, hecho que hizo al presidente de la Diputación de Jaén, Francisco Reyes querer estar alerta y tomar precauciones para que eso no llegase a ocurrir en la provincia andaluza. Este pidió a la Junta de Andalucía la realización de un "protocolo específico" para la campaña de la aceituna.

Pero con todas las medidas sanitarias puestas en marcha y la Junta con la cabeza en otra parte tardó más de la cuenta en aplicar dicho protocolo que comenzó a funcionar el pasado 12 de noviembre, una vez ya empezada por varios días la temporada de recogida de la aceituna. "La Junta ha llegado tarde porque tenemos temporeros dando vueltas por nuestros pueblos desde hace un mes", recalcó Reyes algo molesto con la gestión de la Junta de Andalucía.

Y no es para menos el enfado, ya que se trata de un protocolo un tanto "improvisado" por parte del Foro Provincial de Inmigración, que es el encargado de supervisar la campaña oleícola. A modo de defensa y lo que ha sonado una escusa para la diputación de Jaén, el alcalde de Villacarrillo, Francisco Millares (PP) ha culpado a la situación actual de la tardía imposición y creación del protocolo especial para la campaña aceitunera: "Llega tarde, pero se debe a la situación tan cambiante que tenemos".

El Problema de los Albergues

Jaén cuenta con una red de albergues que alcanza los 18 en toda la provincia, que están repartidos por todo el territorio para ayudar a los temporeros que habitualmente no tienen hogar durante la recogida anual. De por sí, este año debido a los recortes económicos en ayudas por parte de la Junta de Andalucía 5 de esos 18 albergues no han podido adaptarse a las nuevas medidas de seguridad y permitirse abrir sus puertas este año. Además de solo quedar un total de 13 albergues en total, una cifra menor comparada a lo habitual, las medidas restrictivas y de reducción de aforo hacen que menos personas sean capaces de entrar y alojarse en estos establecimientos, llegando al punto de que, a diferencia del año pasado que unas 656 personas tenían plaza disponible, este año solo se han podido contar con unas 300.

Cabría esperarse que, ante estas medidas restrictivas en una situación de emergencia y de necesidad pandémica que pasamos, la Junta que tan precavida ha sido para otras medidas a lo largo de la comunidad, tuviesen preparado algún tipo de alojamiento alternativo, pero la respuesta por parte de la Junta ha sido negativa y esta crisis le ha pillado con "los pantalones bajados". Ante el déficit de camas y la falta de alternativas por parte de la Junta de Andalucía los temporeros se han visto obligados a dormir en las calles de la provincia y por consecuencia, para rematar la situación, con esto se aumenta el riesgo de expansión y contagio del virus.

Desde Cruz Roja, que junto a Cáritas asiste a los temporeros durante la campaña, explican que todos los años hay personas sin alojamiento porque han agotado su tiempo de estancia en el albergue (tienen 4 días para conseguir un contrato) o porque deciden no hacer uso de estos por distintas razones. "Pero en otros años no hay tanta gente en situación de calle por lo que este aumento está marcado por la reducción de la capacidad de los albergues por las medidas Covid", dice el adjunto a la Dirección de Cruz Roja en Jaén, Paco Lendínez. Sin embargo desde la Consejería de Salud defienden que no ha habido falta de previsión, culpando a la capacidad de los albergues, que están condicionados y limitados por la crisis en el sector sanitario. "Estamos tirando de todas las concejalías y de todos los recursos para ver si podemos abrir otros espacios. Pero 20 plazas más no van a resolver nada", subrayó Díaz lavándose las manos ante la situación donde los que salen malparados solamente son los temporeros.

Varios Frentes Abiertos: El Dinero, los Recortes y la Seguridad Sanitaria

Con todo, el Ejecutivo andaluz ha recortado las ayudas económicas para los albergues de temporeros. Este año la cuantía presupuestada es de 150.000 euros frente a los 309.000 euros de 2019. El Consistorio de Jaén capital (PSOE), con la mayor asignación, recibirá 42.000 euros, lejos de los casi 70.000 que había solicitado. "Estamos asumiendo a pulmón todos los gastos y nos sentimos desatendidos", recalcan fuentes municipales. Reyes no concibe que se reduzcan las ayudas a sabiendas de que "hay una campaña complicada y grande, favoreciendo el efecto llamada, y encima con el problema que tenemos de la COVID-19".

La Consejería de Salud y Familias ha realizado una inversión de 1,5 millones de euros para hacer frente al operativo Covid-19 que cuenta con un total de 234 profesionales para atender este dispositivo. Este protocolo ha sido desarrollado por la delegada territorial de Salud y Familias en Jaén, Trinidad Rus, junto a 18 técnicos provinciales. "Es una barbaridad que se elabore un protocolo con otras administraciones y no se haya sentado con los alcaldes o la diputación", dice Reyes. "No nos han consultado, sólo se nos presentó el pasado viernes. Pero es un documento más técnico que político", apuntó Miralles.

Por otro lado, el alcalde de la localidad de Porcuna, Miguel Moreno (Cs), se escuda en que el recorte en las ayudas es "más una excusa que un argumento". "Entre el dinero de la Junta y el de la Diputación no asumimos costes. El problema es el riesgo y la seguridad que en tiempos de pandemia hay que dedicarle mucho esfuerzo". Porcuna cuenta con un albergue de 24 plazas que en esta campaña se ha reducido a 8 camas por las medidas higiénico-sanitarias.

En Villacarrillo la asignación para el albergue va a ser parecida a la del año pasado, unos 6.000€. Su alcalde no ve "normal" la reducción de las ayudas, pero en su municipio no tienen "merma" presupuestaria. Ese dinero, que "todavía no ha llegado, pero no es la primera vez que llega más tarde", está destinado a cubrir los gastos de personal y acondicionamiento de un albergue que ha pasado de 50 a 22 plazas, incluyendo las 6 camas en la zona de aislamiento para casos positivos como establece el protocolo Covid. Mientras, el Ayuntamiento de Jaén espera las ayudas para contratar a las 16 personas que aseguran necesitar para la campaña. Y mientras todos se lanzan los trastos y se pasan de tejado en tejado la pelota del problema, los más afectados y quienes realmente duermen en la calle y no en una verdadera cama con una habitación con calefacción son los trabajadores de la aceituna.

Un Recinto Vacío

Mientras muchos temporeros duermen en la calle y los políticos más que hacer algo por ayudarles buscan quien tiene más la culpa o menos la razón, el albergue Inturjoven & Spa Jaén, regido por la Junta de Andalucía, observa atónito y con su interior vacío como nadie ha pensado en él. Este recinto cuenta con más de un centenar de camas libres. Una paradoja. Este espacio se ha habilitado como centro de evacuación exclusivo para el aislamiento de temporeros con coronavirus. Es un refuerzo para acoger a los casos positivos entre las cuadrillas cuando no sea posible realizarlo en su alojamiento habitual. Este albergue juvenil cuenta con 160 plazas y una plantilla de 12 trabajadores. En la actualidad sólo hay una persona alojada. "Es una joya que está vacía", dicen fuentes municipales resignadas por este "desaprovechamiento".

Desde el consistorio jiennense proponen que el albergue se adapte a las circunstancias de "emergencia social y sanitaria". "Deben reservar una serie de camas para personas que están durmiendo en la calle y si se produce un repunte de casos, volver a su razón de ser: un espacio de aislamiento". A la espera de la respuesta de la Junta, que como siempre en este caso llega tarde a todos lados, el Ayuntamiento de Jaén, en colaboración con Cruz Roja y algunas empresas locales, ha habilitado 30 camas y baños portátiles en una caseta del recinto ferial para paliar aunque sea de manera leve la situación y reducir el número de temporeros en las calles.

¿Es necesario un contrato para no dormir en la calle?

Ese parece ser el mensaje de la Junta de Andalucía cuando, el pasado sábado dos personas sin hogar, siendo una de ellas un caso positivo por coronavirus, ingresaron en el Hospital Universitario de Jaén. Poco después, Trinidad Rus, requería al consistorio de un lugar para aislar "con las debidas garantías de seguridad" a estos dos temporeros. ¿Por qué no fueron derivados al albergue juvenil? "No fueron considerados temporeros sino transeúntes, porque no tenían contrato de trabajo", dice Díaz. Esta persona pasó a ser competencia de la administración local. "No entendemos cómo la atención sanitaria de una persona puede recaer en un criterio laboral", expresan fuentes municipales.

El temporero sigue en el hospital ante la imposibilidad de ser albergado en un Centro Municipal de Acogida abarrotado. Reyes recalca que esta medida supone "el desconocimiento de cómo funciona la campaña" ya que la mayoría de los temporeros llega a la provincia sin contrato. Esta información ha intentado ser desmentida por parte de la delegada de Salud en Jaén y declarando desde la Consejería que "los temporeros tendrán atención sanitaria independientemente de que tengan o no contrato". Pero, ¿a quién debemos de creer ahora? Desde Córdoba Buenas Noticias no podemos asegurar quién es el culpable, ni cuál es la realidad de este caso, lo único que podemos asegurar es que por desgracia, cientos de temporeros siguen en la calle y los que de verdad deben de hacer algo por ellos están empleando sus esfuerzos y tiempo en escusas baratas y peleas para ver quien tiene realmente la razón.

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