domingo. 14.07.2024

Investigadores del sistema sanitario público de Andalucía han constatado que el aripiprazol, un fármaco antipsicótico, podría reducir la mortalidad asociada a la enfermedad de Covid-19. Los resultados de esta investigación se han publicado recientemente en Scientific Reports.

Concretamente, científicos de distintas instituciones vinculadas a la sanidad pública, como la Plataforma de Medicina Computacional de la Fundación Progreso y Salud o el Instituto de Biomedicina de Sevilla (IBIS Sevilla), han estudiado la incidencia de fármacos antipsicóticos en casi 16.000 pacientes con Covid-19. "Nuestro objetivo era saber si los antipsicóticos podrían tener alguna incidencia, tanto positiva como negativa, en los cuadros clínicos mortales que provoca esta enfermedad", explica Joaquín Dopazo, el director de la Plataforma de Medicina Computacional.

Los científicos han estudiado ocho fármacos antipsicóticos y únicamente el aripiprazol ha revelado una disminución significativa en el riesgo de muerte por Covid-19 debido a que, según las hipótesis de los investigadores, tiene una incidencia directa en el control de las vías inmunológicas y las enzimas inflamatorias inducibles, que son fundamentales en la enfermedad de Covid-19.

En base a los resultados obtenidos, los investigadores ponen de manifiesto la necesidad de combinar estudios experimentales y clínicos para dilucidar la relevancia y repercusiones que podría tener el uso de antipsicóticos durante la pandemia de Covid-19 y en general en una infección por el virus.

Para realizar este estudio, los investigadores han recurrido a la Base de Población Sanitaria (BPS) del Sistema Sanitario Público de Andalucía, un valioso y extenso recurso de historia clínica electrónica puesto en marcha en 2001. Con más de 15 millones de usuarios, la BPS representa uno de los repositorios de datos clínicos más extensos del mundo, y constituye un recurso excepcional para realizar estudios de generación de evidencia del mundo real (estudios RWE, de las siglas en inglés Real World Evidence). Este tipo de estudios, se basan en explotar los denominados datos del mundo real (RWD, por las siglas en inglés real world data), que son todos aquellos referidos a la salud de los pacientes y la prestación de servicios sanitarios que se recopilan de forma rutinaria y desde distintas fuentes de información, como las historias clínicas electrónicas, los registros de medicamentos o la información de salud procedente de dispositivos móviles, entre otras.

La Plataforma de Medicina Computacional de la Fundación Progreso y Salud cuenta con una infraestructura específica para realizar estudios de investigación clínica con datos médicos de forma segura y ética, que recientemente ha recibido el premio Novartis-IESE a la excelencia operativa en gestión sanitaria. Esta infraestructura dota a la sanidad pública andaluza de los medios adecuados para gestionar, interpretar y generar evidencia del mundo real (RWE) a partir de sus datos del mundo real (RWD) y se ha adelantado al Espacio Europeo de Datos Sanitarios dos años. Esto supone un impulso transformador para que el sistema sanitario pase de ser un mero almacén de datos clínicos pasivo a un generador de conocimiento biomédico de rápida aplicación.

Constatan que un fármaco antipsicótico podría reducir muerte por Covid-19