Asaja pide ampliar batidas de jabalí contra la peste porcina

Otros años estas cacerías llegaban hasta el 15 de marzo. Con la alarma por la peste porcina, sorprende que esta campaña no se haya autorizado esa fecha

ASAJA mueve ficha y pide una ampliación inmediata del control del jabalí en Andalucía. El objetivo es claro: ganar semanas clave para reducir daños y riesgos sanitarios en un momento de máxima alerta.

La solicitud va dirigida a la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía y plantea un cambio concreto en el calendario. Se reclama que las batidas y la caza en mano no terminen el 8 de febrero de 2026, como está previsto, y puedan extenderse hasta el 15 de marzo.

El trasfondo no es menor. Entre la preocupación por la Peste Porcina Africada (PPA) y una temporada marcada por la lluvia, el debate sobre el control de jabalíes y cerdos asilvestrados vuelve al primer plano. Y lo hace con sensación de urgencia.

  1. La petición de ASAJA: fechas y modalidades
  2. Resoluciones en el BOJA y emergencia cinegética
  3. PPA, lluvias y presión sobre el porcino
  4. La caza como herramienta de gestión y control

La petición de ASAJA: fechas y modalidades

ASAJA ha solicitado que se amplíe el periodo para organizar batidas y caza en mano de jabalí. La propuesta es extender estas acciones desde el 8 de febrero, fecha fijada para el cierre, hasta el 15 de marzo.

El punto de fricción está en el calendario oficial: el 8 de febrero de 2026 coincide con el fin del periodo hábil de caza mayor en la temporada. Sin embargo, la organización recuerda que en años anteriores sí se permitió llegar al 15 de marzo con modalidades como batidas y caza en mano.

Resoluciones en el BOJA y emergencia cinegética

La organización agraria subraya que el marco legal ya contempla medidas extraordinarias. El 13 de junio de 2025 se publicó en el BOJA la resolución que declaró la emergencia cinegética temporal por daños y riesgos sanitarios causados por jabalí y cerdos asilvestrados en Andalucía.

Además, tras los brotes de Peste Porcina Africada (PPA) detectados en Cataluña, las administraciones impulsaron nuevas declaraciones de emergencia para reforzar la caza y el control de estas poblaciones. En esa línea, el 5 de diciembre de 2025 se publicó en el BOJA otra resolución, aunque sin abrir la puerta a celebrar batidas más allá del 8 de febrero de 2026.

PPA, lluvias y presión sobre el porcino

ASAJA enmarca su petición en un contexto sanitario delicado y apunta directamente al riesgo para el sector. Para Asaja, “en el escenario sanitario en el que nos encontramos, en el que existe una enorme preocupación respecto a la PPA y la posible incidencia que esta pudiera tener sobre NOTA DE PRENSA Email: vaguayo@asajacordoba.es @asajacordoba asajacordoba.es asaja@asajacordoba.es Avda. La Torrecilla s/n. Córdoba. Tlf: 957480600 www.asajacordoba.es asaja_cordoba el sector del porcino”, entiende que deben activarse todas las medidas posibles de control de jabalí y cerdo asilvestrado.

El problema se agrava por la meteorología. Según la organización, esta temporada ha estado marcada por precipitaciones persistentes que han condicionado la actividad cinegética y los resultados de las jornadas previstas.

En palabras de ASAJA, “por las abundantes y continuadas lluvias, son muchas las monterías y batidas que no han podido celebrarse, o que, se han podido desarrollar, pero sin lograr las capturas deseables de jabalí por la dificultad que la lluvia supone de cara al normal desarrollo de las cacerías”.

Con ese escenario, la ampliación hasta el 15 de marzo se plantea como una ventana para recuperar jornadas perdidas y mejorar el control en el tramo final de temporada, cuando el margen operativo se reduce.

La caza como herramienta de gestión y control

ASAJA insiste en el papel de la caza como herramienta práctica para actuar sobre las poblaciones de fauna cinegética silvestre. La entidad recalca que el control no es solo una cuestión deportiva: afecta a la gestión del territorio, a la prevención de daños y al riesgo sanitario.

También pone el foco en el trabajo que cada año sostienen los titulares de cotos, los cazadores y los gestores y profesionales que hacen posibles las cacerías. En este contexto, la ampliación solicitada se presenta como una medida directa para reforzar la capacidad de respuesta ante una situación que se considera excepcional.